Las dudas del otoño

24 octubre, 2013 3 comentarios

Publicado en SPAIN SPORTS NETWORK.

 

Foto obtenida de levante-emv.com

Foto obtenida de levante-emv.com

 

Las dudas sobre el Real Madrid, en otoño, son «un asunto tan propio de la estación como las setas o la butifarra; por las mismas razones que son un asunto otoñal el tocino, la alubia blanca y la melancolía». Dijo Josep Pla mientras recorría la Costa Brava en autobús. El aspecto del que se sienta en la grada del Bernabéu un día de Champions, en fase de grupos, es el rostro bucólico, melancólico de gestas interrumpidas por la ley del fútbol y la Copa de Europa, poseído de ganas de redimirse a partir de febrero y en eliminatorias. Así lo siente el aficionado malacostumbrado pese a que toda una visita de la Juventus realza su voz con la que come pipas, hasta primavera.

Coinciden las crónicas de los que lo vivieron desde dentro que el ambiente, sin duda, era de Champions que no de Copa de Europa. Si conseguimos centrarnos en el terreno de juego uno asimila que ambos presentan credenciales para ambas fases del torneo por excelencia. Antonio Conte –esta semana aprendí que no se dice Conte sino ‘Contí’- salió al césped con una disposición aproximada a la moda ganadora impuesta por Simeone, con hasta cinco interiores si como tal consideramos a Tévez, continuamente haciendo el repliegue en el lado izquierdo. Izquierda-derecha, en diagonal, el 10 argentino dispuso del espacio junto a Llorente. Francamente mal defendido por la pareja, en base a ser sus pares directos para el partido Arbeloa-Khedira. De ahí llegaron las mejores ocasiones de La Vecchia Signora. Incluyendo el gol del empate.

Se repite, y con razón, que el Real Madrid está por hacerse. Por definirse. Imponer un qué y un cómo a la hora de plasmar solidez sobre el césped. Básico sobre todo en esta competición. La siguiente afirmación la identifico con Pep Guardiola, aunque aún dudo si fue mi subconsciente en plena refriega con la almohada:“dime cómo sales con la pelota y te diré cómo juegas”. O algo así. Tan cierto como identificable en el partido de ayer: al Real Madrid le cuesta encontrar soluciones ante rivales en estático y sólo aparece la respuesta instantánea de Khedira, de espaldas, y ligeramente escorado en la derecha. El movimiento ofrece el tempo correcto para que Di María genere por dentro, inclusive el primer gol ayer. Si la Juve daba con la pelota, y en su paso con Pirlo, la jugada, cómo no, encontraba líneas de pase. Eso en el Real Madrid de ayer, con Modric ciertamente desactivado, parecía una quimera que se comía pasos hasta llegar a Cristiano Ronaldo. Pero es que éste per se es mucho.

Generó todo el potencial de ataque de su equipo. Hasta ahí todo normal; roja a Chiellini incluida. En una acción, vista en directo como si un ojo de halcón se tratara; cuyo fin se predecía desde antes de comenzar con la primera zancada, que aquél italiano al que se le considera élite, no iba a estar a la altura. Ni de esa jugada por no anticiparse, ni en el penalti cometido a Sergio Ramos.

Un equipo italiano, valga el tópico, nunca se le mata completamente durante noventa minutos, ni aunque vaya con diez sobre el campo. Sobrevivió en exhibición de Arturo Vidal, llegando con peligro pese a una clara inferioridad. Es ese carácter apático, o de no saber replegar a favor del resultado, el que acaba por enterrar las opciones del Real Madrid a doble partido. Cargando con esa losa, la de no saber cerrar ante los grandes; e instalados en las dudas de su juego, mitificadas ahora y no cuando las rodillas deben estar ya peladas, el Real Madrid se presenta en Barcelona. Si hay algo (más) que dejó Mourinho es saber competir ahí.

-          ¡Y déjense de intensidades!   

 

No es más que once tíos pegando patadas a una pelota

22 marzo, 2013 3 comentarios

Publicado en MASLIGA.

No es la autoafirmación la que inspira al español cuando tiene que hablar de España. Hablas con unos y otros y el propio reconocimiento -tachando ocio de nuestra agenda- parece un ejercicio insano. El fútbol no escapa de esa quema, siendo continuación de las costumbres patrias en la que modernos reconstruyen viejas columnas para rehacer la idea que ya se tenía anteriormente: vivimos entre acomplejados. No con la vehemencia de Unamuno << la envidia es la íntima gangrena del alma española >>. Pero el remate es al palo.

Profesionales de se precisa de un estudio más profundo, pero se acoge igual. El adaptarse a la masa crítica, eso sí es idiosincrasia o ‘idiotasincrasia’, como usted lector quiera. Tampoco deseo convertirme en pregonero con tono de tercera persona cayendo en las bajezas del “ciudadano” como recurso político; pero tengo que reconocer que me enervan ciertas conductas cuando de “la mejor liga del mundo” se habla. Y si esa verdad te aflige: debatamos. Aunque entre verde y botas de taco. El balón será protagonista.

Si uno bucea un poco por la red es fácil toparse con estudios tales como el de Pluri Consultoria (Brasil)  donde a partir de datos, seguramente sobre lo que rodea al fútbol, es capaz de decidir que Inglaterra posee el mejor campeonato; Alemania en segunda posición; y España, curiosamente, tercera. Otra verdad. Debatible también. Y como en todo trabajo de tal calado se repite el precio de las entradas, el aforo y los horarios. Nadie habla del fútbol, de sus jugadores y del balón. Lo mismo la RAE equivocó términos.

Así es como poco a poco se va acabando con la esencia del balompié. Las madres –siempre ellas, y no les quites su razón- definían con la precisión de Hugo Sánchez en su ya mítica << no es más que once tíos pegando patadas a una pelota >>. Sólo eso. Todo lo que le rodea son añadidos para un país receloso de otras marcas y no de la nuestra, siendo la misma de más valor: su incidencia en el verde. Y no hablo de estilo ni ‘campeonar’ sino poner en relieve un ambiente, el nuestro, que deja al futbolista mayor libertad para el juego. Y en ese libertinaje surge el individuo: España como mejor marca del fútbol que aquí se ve. Deberíamos estar agradecidos por ello, incluso de la posibilidad de poder ver a los veinte que componen el campeonato. Qué horarios, querido.

 

“Hay un proverbio indio que dice: ‘Cuando dos elefantes chocan, lo que se resiente es la hierba’. Los jugadores sienten ahora que son la hierba y eso es jodido. No quieren que anden chocando encima de ellos”

Cogiendo prestado un viejo proverbio en boca de Juanma Lillo.

Vía: julbochicha.blogspot.com.es

Vía: julbochicha.blogspot.com.es

Diego Costa hizo mayor al Atlético

20 marzo, 2013 4 comentarios

Publicado en FÚTBOL DE SEDA.

Es uno de esos recuerdos que se establecen en tu memoria sin tu mediar para encontrar el porqué. Quiero creerme que es la propia inconsciencia la que trabaja por ti: mis memorias de un doblete. Y noble pensar que ya no existirá otro, el término doblete siempre encontrará la figura de Antic y jugadores bajo la franja rojiblanca y ‘Marbella’; pese a que la historia del fútbol en poco tiempo te demuestra que abarca demasiados cambios de parecer. Fijaros si es así, a mis siete años, tenía asumido a Caminero como uno de los mejores mediocampistas que vería a tenor de preguntas vertidas sobre su figura. Desconocía por tanto las reglas del juego e ignoraba pases de Pep Guardiola, y a tantos tipos después. Qué decir de Kiko, once dianas en plena explosión como jugador y cuya mentalidad de niño se debatía entre él o los diecinueve de Raúl, otro novel de la acera de enfrente.

Y ya puestos no nos podemos olvidar del ‘Cholo’ Simeone. Siempre recordaré su gol frente al Albacete y el himno atlético, tan de las mocitas madrileñas y chotis en el Retiro, que no dejó de sonar en la tasca que me encontraba junto a mi padre; júbilo compartido por varios donde el sentimiento rojiblanco estaba en lo alto. La propia celebración del jugador también fue sinónimo del carácter que imprimía en ese centro del campo.

A partir de ahí mi comunión atlética se distinguió por lo tortuoso, un camino de crecimiento futbolístico y rojiblancos con más sombras que luces hasta la sorpresa de Quique Sánchez Flores en un fin de temporada brillante a la vez que inesperado. Aquel milagro finalmente no explicó nada; ha tenido que esperar el aficionado la vuelta del ídolo a finales de lo noventa para volver a asimilar que se puede estar arriba. Las vueltas que da la vida, Simeone me dio la concepción de un Atlético de Madrid grande; y ya como exjugador me es devuelta. Esa grandeza no es cuestión de títulos sino competirlos. Y al ‘Cholo’ lo que es del ‘Cholo’.

Vía: colchonero.com

Vía: colchonero.com

Es razonable pensar en el hecho de una Europa League la temporada pasada y la Supercopa de Europa conseguida en verano, la mayor estaba lograda: la madurez. En no pocos casos se ha comprobado que dinámicas positivas se traducen en éxitos para desprenderse de esa aura al mínimo revés en el comienzo de una nueva campaña. Simeone no sólo se sobrepuso al posible desliz de poder continuar el éxito sino que lo hizo frente a bajas como Diego o Adrián, siendo en este último caso un asunto puramente futbolístico.

Activos que el equipo debía cubrir para mantener un orden en cuanto a la amplitud sobre el campo. Mucho ya se ha escrito y leído sobre el ideal de ser ancho en el fútbol; en términos rojiblancos, poseer de espacio para Falcao. Encontrar un Adrián -incapaz él de expresar un tono aceptable- para así mantener el proyecto. Una continuación hallada en la figura de Diego Costa. Nuestro protagonista.

 

“Siempre nos la arma. Él hace su partido que es muy bueno; para tu equipo es un tipo fenomenal y Simeone supongo que estará muy agradecido. Es el que lo sustenta un poco en ataque. La fama se la lleva otro pero él es el que ahora mismo, lleva mucho tiempo además, el que está sacando las castañas del fuego del Atlético de Madrid.”

José Luis Mendilíbar

Rueda de prensa tras Osasuna-Atlético de Madrid (0-2) el 17 de Marzo del 2013

 

No es de ese tipo de jugadores del que esperar qué algo hace. Fino estilista por más que su estatura y hechuras echen hacia atrás, no posee el genio de Falcao, Adrián o incluso Arda. Pero como bien reconocía Mendilíbar es quien sustenta actualmente a uno de los mejores atléticos de la historia, menos goleado en una liga de veinte. El mismo José Luis lo debe tener muy presente de hace dos campañas cuando sin Agüero ni Forlán, con un Quique amarrado al catastrofismo histórico del club, nos descubría a ese Diego de la nada marchándose del Sadar con un hattrick y tres puntos (2-3). En la misma narración del encuentro << Diego Costa se dejó las rodillas en su mejor partido como atlético >>; volvió un par de años después para volver a dejarse la rótula, dos goles y un fuerte carácter que lleva impreso de su entrenador.

El vídeo que encabeza a este párrafo no lo he querido iniciar en el 2:30 de manera fortuita sino al hecho de la jugada en sí, conduciendo de un extremo a otro juntando rivales mientras pisa la cal izquierda; y viendo a Falcao con espacio para continuar la jugada en el desmarque e ir desquitándole de rivales al “nueve” rojiblanco. “La bestia” como así alguno lo ha denominado, cumple un rol similar al Hulk de Porto en épocas de Villas Boas con Radamel Falcao de nuevo protagonista en el mismo perfil. Diego Costa evoca a ese ímpetu de la fuerza, de arrastrar, y sin un fin estético para el espectador. Nada más lejos de la realidad Diego Costa es más parecido a un brasileño de lo que pensamos, así como su llamada a la ‘canarinha’ no se ha hecho esperar y ya se vislumbra un futuro asociado a Neymar: destino 2014.

La certeza la firman el propio Falcao, porque todo debe girar a su alrededor; más Miranda y Diego Godín inquebrantables atrás con Courtois, próximo ‘zamora’ y algo más. Incluso Filipe determinante desde el lateral para épocas efímeras en el perfil de dos o de tres; y sin olvidar a Gabi, uno de los primeros en sonreír como así lo haría el ‘Cholo’ en los noventa. Pero Diego Costa ha sido como esa bofetada con quince o dieciséis años que de repente te quita dos dioptrías de estulticia en la edad del pavo. Competir y con regularidad ahora parece más cerca, en un jugador aún por hacerse y sin arranques de genio. Esa distancia, estoy seguro, se irá recortando porque la sensación es que este Atlético de Madrid se hizo mayor con él. Ya no existen ecos cuando a orillas del Manzanares se habla de ser grandes.

Vía: as.com

Vía: as.com

Mi opinión menos profunda


Publicado en MASLIGA.

Del fútbol ya es sabido que es poco agradecido. De un aficionado deudor pasamos a acreedor en días, y si te he visto no me acuerdo. Pareciéndome ésta una frase de lo más golfa; aunque mejor hablemos de patear el cuero.  Y mucho lo hace el Barcelona a ras de césped: 62 por ciento frente al Real Madrid. 68 en Milán. Números que en sí no sirven de nada ni para el analista ni el espectador, porque el fútbol no se mide, y pobre del que sepa hacerlo. La cifra tampoco averigua el fatal resultado de los tres partidos y no seré yo quien repita la estrategia. No me sirve. Pero me enervo, sí; lo hago ante la repentina venida del anticristo, aquél que quiere tirar por la borda años de modelo para convertirlo en ‘tiki-taka’. Y es aquí cuando comenzamos a llevarnos mal.

17 de Diciembre del 2010. Pep Guardiola alcanza uno de sus máximos históricos con el 1-5 en Cornellà-El Prat, en una dosis magnífica de cantidad, recuperación y espacio. Justo un año después, en plena defensa de tres, firma un memorando colectivo frente al Santos. Y así con varios ejemplos. También el relato era mejor narrado, pese a lo afanado; ya que lo bien hecho se vende rápido. Siempre me digo a mí mismo que no es jugar más sino mejor. Será verdad. De todos modos el actual trayecto pertenece a Tito Vilanova y por obligación a su segundo Roura; en un país acostumbrado a señalar con el dedo, y no iba a ser menos. Sirve de alegato hacia la figura del entrenador. E igual de señalados que hace unos meses donde sólo veíamos bondades hacia la vertical azulgrana

¿Qué cambió? ¿Los tempos?

vía: periodistasanonimos.com

vía: periodistasanonimos.com

Un día leí a Lillo en su metáfora << que había jugadores que eran soles y jugadores que eran estrellas, es decir, jugadores que se alumbraban a sí mismos, los segundos; y jugadores que alumbraban a sus compañeros, los primeros. >> Se me viene a la cabeza Iniesta, la izquierda del fútbol, y Messi, perdiendo su luz en los últimos partidos. Tampoco sienten la compañía del astro cercano, Xavi; de longitudinal flequillo y movimiento. Algo ocurre cuando éstos no pueden aproximarse entre sí y al área, y no hay nada peor para un jugador que olvidarse del rectángulo más importante de su vida tras la cama. Lo haría extensivo para una mayoría futbolera.

Conviene recordar que hablamos de un deporte que su complejidad reside en las consecuencias que tiene el mínimo de los detalles. Me pregunto qué hace que los tres más grandes tengan menos repercusión en el juego, Xavi Hernández; o percutan de manera indolente, en el caso de Iniesta y sobre todo Messi. Cesc fue ese muelle y el jugador, científico, capaz de resolver la fórmula del espacio aunando apoyo y profundidad. Primaveras atrás, y en otros contextos, Alexis Sánchez produjo que centrales rivales redujesen metros; siendo devastador en la posterior salida para ellos. Y entonces, ¿estamos seguros que el modelo es fallido o son “simples” consecuencias como anteriormente predije? El Barcelona produce desde el espacio y la calidad del mismo; si éste se auto reduce tiene un problema realmente profundo. Y en siete días debe resolver como potencia una cuestión, no la única, donde sus estrellas no están individualmente para el “nueve” y la segunda línea, los soles, brillan; pero menos.

Qué bueno que viniste, Unai

21 febrero, 2013 2 comentarios

Publicado en MASLIGA.

Durante un momento pensé en el porqué del título, algo que debería haber hecho al final y no al principio: pensar. Supongo que un mal más de mis ínfulas escritas. Buceé, Google mediante, para resolver el origen de su popularidad sobreponiéndome al tópico argentino sin éxito; aun faltando un ‘ché’ para dotarlo de seriedad. Sospecho también que Sevilla ciudad, y su fútbol, siempre han contenido dentro de sus muros cierto paisaje albiceleste; a tierra de cancheros, porterías de hojalatas y gradas donde apasionarse con el que era chupón del barrio. Navas, el actual y el de antes, me suele recordar a esa figura. Por allí pasaron en otras épocas en color -y no sólo por la televisión-, Reyes, Puerta o Antoñito. Por qué no. Todos ellos, con o sin gloria, identificaron Sevilla con fútbol desde la ‘bombonera de Nervión’. O eso dice la Wikipedia. Y me lo creo.

Se recuerdan tiempos pasados, y se castiga al olvido. A veces hay que olvidar. Olvidar una mala gestión y una imparable fuga de cerebros, que ha dejado a sevillistas sin una identificación, un estilo, al que aferrarse. Doble campeón de UEFA –le niego todo a los modernos-; nostálgico en ausencia de Kanouté, Luis Fabiano, Drago o Alves. Cómo para no estar cabizbajo. Manolo Jiménez se marchaba un poco por la puerta de atrás, y hasta entonces. El Arrebato iba perdiendo su voz.

 

vía: antena3.com

vía: antena3.com

 

Méritos no le sobran a Unai Emery. O se le atribuyen menos de los que debieran. Pero Unai, ajeno, es una de esas referencias que el perspicaz aficionado no suele escapar ningún detalle: salida con tres, lavolpiana; las características de sus volantes, tan ambiguas; el balón parado; o su nueve de referencia. Y ha sido él quien ha devuelto un poco la sonrisa al Sánchez Pizjuán.

Jesús Navas es fiel reflejo de esa amistad, volviendo a encontrar su talento, y decidiendo en el Calderón entre semana. Vuelven los partidos a las cinco sevillana (2-1 al Rayo Vallecano) y a competir de verdad de martes a jueves. Ya es menos la flama. Porque no es el hecho de renovar aires sino de volver a creer en una identidad. En fútbol. A puertas de una final de Copa del Rey qué toca disputar su pase.

Un dato, más personal, cobra relevancia con la aptitud del propio entrenador hacia su próximo rival en Liga BBVA: Fútbol Club Barcelona. Lo cito en su versión más amplia para darle mayor empaque. Un órdago extraño ya que Unai nunca ganó al Barcelona; pero sí compitió. Un ejemplo de cómo lastra una estadística. Su pasado más reciente es Valencia; con Mathieu-Alba en banda, amenazas verticales de Pep Guardiola. Chés y culés en mi maltrecha memoria correspondía hace un año, dos o tres a partido disputado. Significativo. Incluso con un equipo de Moscú (3-2) tuvo en sus manos una mentolada noche europea por Barcelona. Este fin de semana sus caminos se vuelven a encontrar, ahora con el Sevilla, y ahora con Navas, Rakitic y Kondongbia.

Son varios los jugadores que la Giralda (gracias a Francisco Javier Labandón Pérez por este “arrebato”) ha visto mejorar sus prestaciones con la llegada de Unai Emery. De los ya citados, la justicia futbolística qué tanto mal me ha hecho alcanza a dar un toque mágico con la locución sobre estas líneas de la pareja Fazio y Spahic. Ver en directo, y en toda una semifinal de copa al argentino, enaltece a cualquiera si mi mirada lo fija así; y lo sigue en voz de un compatriota suyo qué fue a conocer a Simeone. El ex Verdolaga y Spahic, salvo a Barcelona, Real Madrid y Atlético, podría poner en tela de juicio si son de los mejores zagueros en la “otra liga”. Casi estoy seguro de ello, que Pellegrini me perdone. Y es verdad que algo obnubilado sí que estoy porque por fin comienzo a ver de nuevo al Sevilla. Y los veo optando a Europa. Ahí lo dejo. Qué bueno que viniste, Unai. Por fin el título a esta columna me parece adecuado.

¿Cómo llegas Real Madrid?

14 febrero, 2013 2 comentarios

Publicado en MASLIGA.

Esta aventura propia de la historia más actual del Real Madrid, la ligada a la Champions League, trae consigo titulares como el de este artículo. La desvencijada temporada entre el torneo regular y Europa presupone el fantasma de la predicción, y un estado actual de fruncimiento del deseo; no sabemos qué deparará la noche, ni la eliminatoria. Qué Real Madrid encontrarnos. Tornó en demasía de lo expuesto en la temporada precedente, incluido el gran rival; deformando la regularidad, y muy a su pesar, el juego. No sabemos si su apuesta inicial fue descreer en el balón, aun teniéndolo, hasta alcanzar la contra. Pero la base parece ésa.

  1. Tenerla, sí. Pero cómo.

<< No es el cuánto sino el cómo >> No sé quién pronunciaría tal, el diagnóstico definitivo del fútbol, acostumbrados a cuantificar el arte del pase. Convirtiéndolo en todo menos arte. Y Mourinho debe responder a la duda con suficiente sutileza. Conoce que su equipo la va a tener en el 99% de los partidos de la temporada, y cerrado el repliegue con el dato de sólo tres goles recibidos en 2013, llega Europa sin saber el peinado para tu cita.

El contraataque, como se dijo, es el mejor ‘look’ de un equipo que parece desquitarse a base de zancadas largas. Díganselo a Cristiano Ronaldo; y luego a Benzema, Özil o Khedira. Mechas de tu mejor fútbol. Aunque para llegar hasta ahí debe haber ocurrido algo antes, en espera de la sinergia te lleve hasta donde quieres. Precisar el momento, clave para cualquier dominador de un partido.

Ya no hay restos de escalonamientos tan claros como los de la temporada pasada, cuyo dominio del que hablamos se basaba en una salida de balón más concienciada. Ahora no existe el miedo al balón largo hacia la recepción de Cristiano Ronaldo, un bien no tan explotado entre los que nos gusta esto de narrar u escribir.  Tampoco prescinde de buscar la superioridad numérica (busquen el rotulador para subrayar el término) en zona de medios. Con Modric (a falta de Di María) y Özil, por dentro. Con Khedira en el vértice hasta la profundidad del rival y el área.

Son los mismos alemanes que aparecen tanto con balón, como sin él, y realizar la transición hacia el ataque. Sami Khedira o Di María hacia el exterior de Özil, y de ahí a Benzema o Cristiano Ronaldo. Fácil de contar y tan complejo de realizar, que lo convierten en el mejor en ello. Y ahí recae su peligro real.

Peligro real, no escalera real. Ay.

Foto: vavel.com

Foto: vavel.com

  1. Xabi Alonso en vinilo.

La genealogía del ‘5’ puro en el fútbol parece haber dejado de tener ascendencia en nuestro ahora. Por eso, y algún aspecto más, Xabi Alonso debe alcanzar el trato de un vinilo. De ser mirado como las yemas de dedo pudorosas que rozan el elemento, preciado, antes de ser reproducido en pletina. No quedan tantos, y si los hay, no tan refinados. La temporada pasada parte de la música de ese vestuario pertenecía a Xabi. Y Xabi no acallaba entre Pepe y Sergio Ramos; hasta una crisis, más relacionada con el físico y el plus futbolístico, acabó por apagar su figura en el peor momento. A tenor de la semifinal frente al Bayern.

La medida del tempo tan particular en el fútbol, ya no puede esperar a su total rendimiento, y el Real Madrid simplificó funciones. Muy relacionado con el primer punto de este artículo. De ahí que el juego ya no esté tan pendiente de Xabi. Pacto con lo primordial primero, para luego ir acaeciendo hasta ser, seguro, casi secundario junto a Busquets en su paso con la selección. Por citar una referencia directa. Ahora le queda el mismo tiempo en su desplazamiento con balón; y sin él, seguir estando arriba. Incluso optando.

Foto: Actualidadfutbol.com

Foto: Actualidadfutbol.com

 

  1. Özil, Khedira… y Cristiano Ronaldo.

El pretexto es magnificar a estos tres.

Un Bernabeu ya rendido al último, en todo, porque la jugada va a terminar en él, en su mejor estado futbolístico desde que es fútbol… perdón, jugador. No precisa de ocupar un solo carril, y le preceden varios clásicos. Por qué no una eliminatoria de suma importancia. Se da por hecho. Y se mueve bien en términos de Leviatán de nuestro fútbol, a la sombra de Messi. Así que llegará para intentar ser trascendente en una tercera Champions League a nivel personal; porque se cruza ante él una oportunidad para reivindicarse una vez más si es que lo necesita.

Hablo desde un punto de vista puramente individual y eficaz, porque su fútbol no precisa de repetir la loa. Ya está dentro de la historia.

En el caso de Özil y Khedira, sorprenden por su forma de dar la vuelta al aspecto mediático. Sami porque así se es justo con su figura, atrapada en el submundo de los no técnicos, hasta que sus virtudes vieron luz. Ya no era tanta su torpeza sino que el primer pase y la velocidad asociada a la reacción se convirtieron en claves. Sea en transición, o receptor en el antepenúltimo pase. El alemán lleva contenida la “valentía” de ocupar el área, y sin comillas, abrirse como destino en un lado. Su rango de juego ha crecido. No en aptitudes, sobre todo tácticas, su valedor. Sino en la actitud del aficionado. Aunque parezca extraño.

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Mesut Özil se ha definido en Madrid de una forma muy diferente. Sus condiciones nunca se pusieron en duda. Sí si su rendimiento estaba anquilosado. Una temporada de definición de nuevo del juego hacia mayoritariamente transiciones de más metros,  han puesto en relevancia su figura, parecida perdida allende del Camp Nou. La espalda del mediocentro rival será su núcleo de acción, dentro de la diagonal que acomete con precisión quirúrgica sobre la transición, o mejor dicho la jugada. Y por fin llegó su gran partido de Champions League. Donde se pule el mejor. Y entre los más válidos está. De él va a depender muchas de las opciones que podamos otorgar a este Real Madrid.

      4. Bonus track: y tres breves.

-          Benzema o Higuaín. La impaciencia sobre el que puede dar más y debe; o la vertical.

-          La defensa sobre la diagonal de Arbeloa; la técnica exterior de Coentrao; y el plus competitivo Pepe más Sergio Ramos.

-          Di María. Qué te quieren. Qué te quieres.

 

La enésima

7 febrero, 2013 2 comentarios

Publicado en MASLIGA.

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Vicente. Don Vicente. Debo rehuir del título de marqués para dirigirme hacia él. Es un punto de vista que sólo quiere dejar claro que como principio básico el fútbol. Aunque de cara a la prensa prime el artificio; porque psicología hay; práctica también. De no ser así no se entienden multitud de aciertos en el once sobre el verde, o en decisiones desde el banquillo en el propio partido. No es irrelevante al talento de un grupo único pero él consiguió alinearlos porque nada vino hecho, sólo el estilo, y ni eso.

Heredó lo álgido de un equipo, el de Luis Aragonés, conseguidor de una forma de jugar que abarcó por fin nuestro fútbol. Suficiencia defensiva mediante. Y es que hablando de una manera reductora el repliegue podría haber sido la consecución última para obtener solidez: triunfos. Pero Marcos Senna dejó de estar, y la toma de decisiones debía adecuarse en limar el proyecto, por así decirlo; el estilo, por así mentir. Presto para escalar el Mundial sudafricano, acometió la reforma partiendo de Busquets, apartó a Xavi y consolida a Xabi Alonso. Seguiremos hablando de principios, u estilo, pero ya nada podía ser igual si el ‘6’ del Barcelona ocupaba más una mediapunta con Silva e Iniesta que ejercer de interior junto a Xabi Alonso, el relevo natural al Marcos Senna anteriormente citado.

Una rúbrica distinta. Diferenciadas. La crítica no tardó en llegar, ya que en verdad apartar de Xavi de la jugada es una decisión más que complicada. Difícil de entender. Y Busquets por aquel entonces un jugador “menor”. Patrimonio futbolístico no quedó pero dio peso a su idea con Pedro; nos siguió mostrando un doble pivote encorsetado; y el equipo a nivel colectivo no recibía goles pese a verse dominado en no pocas ocasiones. Véase Marcelo Bielsa y Chile. En su debe las llamas producidas por Luis que aún alentaban a un equipo que supo sobreponerse, jugar bien ante Alemania, y ganar la final. Tampoco hace falta que me repita en el tópico de las finales.

Pregonó sus principios basado en el Busquets más Xabi, en la solidez ante el poso de la historia, y en no marchitarse por la búsqueda del repliegue porque ya lo había encontrado definitivamente. Igual que hizo con su nueve en la figura de Cesc ahora relanzado tras una Eurocopa extraordinaria. Buscando la metáfora fácil, aplicó al fútbol y a la idea sobre él –la suya-, sus preferencias en el crucigrama. Sabe qué busca, y es capaz de resolverlo. En su llamada a Mario Suárez por Xabi Alonso, lesionado, existe un significado material de cómo no evadirse y continuar con lo ya creado. Seguir con su apuesta de fijar a dos en ese escalón, el de medios, y capaz de anticipar por respuesta individual. Lo mismo con Thiago Alcántara u Isco, los relevos naturales a la mediapunta. Y así con todo en una senda de éxito.

La teoría, sin contrato (guiño), me adjudicó este espacio para hablar de la Liga BBVA. Y pocas representaciones mejores que Vicente. Aunque sea la enésima columna que se le dedica a su figura. Hoy iguala a Kubala con 68 partidos desde el banquillo de España. Con una Eurocopa y un Mundial, casi nada.

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