Archivo
Andrés Iniesta, dancing queen
Publicado en MASLIGA.
Absorto es un término que viene como anillo al dedo tras llegar de presenciar tamaña magnitud de equipos sobre un campo. Uno único, por imposible que parezca. Por metros que recorra Cristiano Ronaldo; o espacios ocupe el Barcelona y sus rondos llenos de profundidad. No hay más esencia que el ser profundos. Aunque estas letras sólo contienen la ambición de permanecer en lo superficial, y así intentar explicar de manera más global qué ocurrió sobre la pista de baile. Todo aquél que salió del estadio tenía la certeza de haber escuchado el zapateo del claqué, tuviera o no consideración sobre el resultado.
Ya adentrados en el juego, quienes mejor ofrecieron argumento para el tanteo final, ésos fueron los centrales de cada equipo. Generalizar sobre los cuatro, también digo, sería caer en un error de bulto.Piqué, y el chico que quiso aparentar treinta en vez de veinte, Varane, monopolizaron dentro de su individualidad el que sus respectivos equipos se mantuvieran a flote. Por exagerado que parezca. El primero, en muchos minutos de desierto sin balón, siendo él oasis en los mejores minutos del rival. En el caso del segundo, está todo dicho. Incluso expresado en sendas disputas ganadas a Cesc o Messi, por ejemplo.
Ambos defensas demostraron ser la antítesis, y el cambio de lustro quizás, respecto a sus compañeros de zaga. Puyol ya no se atreve a Cristiano Ronaldo, y Carvalho… Ricardo Carvalho resuelve con técnica lo que le resta su conciencia de aspecto jubilar. Errores suyos pudo costar goles; y Cesc más Pedro, iban hacia él forzando la espalda y que Cristiano Ronaldo tuviera que realizar el esfuerzo de venir a replegar junto a Alves. Certifica así, y sobre el césped, que un delantero defendiendo puede llegar a restar en la defensa. Tan categórico como conciso incluido la toma de mala praxis en un golpeo directo de Messi que se iría fuera, posterior al larguero de Xavi.
De esa misma zona del campo parte el objetivo de Arbeloa de venir a tapar por dentro. Barcelona con el mencionado Cesc se apodera de la ventaja numérica sin querer. Porque profundizan; y Messi ayuda a ello.Sami Khedira también tuvo que intercalar su área de rendimiento sobre el campo en apoyo al Lionel con balón, la línea de flotación, e irse tras el “4”que juega de ariete. Más o menos así. Essien por el lado opuesto bastante tiene con mentar su dignidad, ya sin piernas para verse sumar en la diagonal. Iniesta hizo suyo esa porción de terreno de la que hablamos.
Y puestos a valorar, los clásicos comienzan a parecer el veto de Özil hacia los demás. No hay jugador que en los últimos dos años exprese mejor el significado de creerse un partido, pero ya sin imperar la irregularidad respecto a las demás fechas del calendario. Es su temporada y así lo expresó; de derecha hacia dentro con ese control a ras de cal para ir recortando. La pausa viene intrínseca. Un cartel de festejos que no encontró sitio para Benzema, cuya ausencia exaspera. Además de las transiciones, que se dieron varias, porque ese peligro a la contra va ligado esta temporada al Real Madrid; Diego López en un alto porcentaje buscaba la cabeza de Karim Benzema. Encontrar un rastro eficaz es un gesto más de la estulticia que protagoniza el francés en esta temporada.
Puestos a comentar sobre la eficacia, el Barcelona y nuestras miradas confluyeron sobre Iniesta como si este en cada una de sus pisadas quisiera hacerlo; y así darle el tempo perfecto a su equipo y el sitio en el partido. Basta ver los minutos que llegan tras el descanso donde su repertorio, inagotable, acabó por convencer. << Él que puede bailar, divertirse, y tomar tiempo de su vida >>. Él que entra a escena, y sólo nos queda observarlo como una ‘Dancing Queen’ de ABBA. La reina del baile sin ninguna duda fue Andrés Iniesta, << capaz de engañarte, encenderlo, y dejarlo ardiendo porque se ha ido >>. Qué fantástica alegoría don Andrés. Como el encuentro.
De nuevo otro clásico
Publicado en SPAIN SPORTS NETWORK.
Existe un miedo que se estira por la Castellana hasta llegar a Plaza Castilla -si me permiten el paseo desde Cibeles-, donde lo hecho en una o dos temporadas parece difuminado. Un punto de vista que diverge de lo puramente futbolístico con el pánico de lo que va por fuera: su envoltorio. A eso se enfrenta el Real Madrid en una eliminatoria con mucho significado. Trascendente. Debe hacer valer lo conseguido en un bienio, y que atestiguan los últimos títulos; además del juego. Un ente olvidado, hasta el día de hoy; en clara actualidad con lo ofrecido si pensamos a corto plazo. Un recuerdo postergado, donde no hay mayor insulto para una figura tan relevante como Mourinho dentro del banco.
Si algo ha levantado expectativas en nuestro país ha sido la confluencia Mourinho-Pep en todos los frentes. No se han dejado ninguno. Del éxito, al ir persiguiendo, y una vez atrapado, no poder mostrar las cicatrices. Y en efecto, superado por Tito; robada además la cuestión de fe que en demasiadas ocasiones se facturó junto al equipaje blanco. La verdad es que el portugués tiene mucho que pensar sobre qué pasó y qué pasará. Y a la velocidad que fluye el fútbol es cuestión de reválida el primer gran duelo obviando la Supercopa de España.
El registro anterior se basa en dar por superado el dominio ‘kitsch’ de la época de Pep; si es que Milan Kundera me permite la cita, de origen alemán en el siglo XIX y significado para otra época en términos políticos. Y es que el propio Guardiola se impregnó de un exceso de estética en el sentido más amplio. Interpretó palabras como eternidad, llena de artificios por fuera, y una generalización de << ¡viva el fútbol! >>, cómo si éste fuera monógamo.
Sentía José Mourinho la necesidad de dar la vuelta al plano mediático, dispuesto siempre en contraposición tal, discordante con lo que podía ofrecer y ofrecía; sin reproches tras el 1-2 que le daba su primera Liga. Hasta un punto merecido en igualdad de poderes. Era el momento que por fin ataba a Messi y a Iniesta, haciendo de Khedira y Arbeloa baluartes en el oficio; sin que sobren Pepe o Sergio Ramos en la opinión. Faltaría más.
La presentación actual, y la que vale para esta noche, es muy diferente. No está ninguno de los dos centrales nombrados; pero sí los dos activos anteriores, y así ir convenciendo a un colectivo falto de autoestima y de juego. Salvo Cristiano Ronaldo y Özil; en la catarsis producida en Liga se tiende a enmendar (un gol en los últimos cinco partidos) con la búsqueda de un equipo, y que mínimamente exprese algo de la temporada pasada. No sabremos hasta última hora si creerá en Modric o Benzema; uno por juridiscción mínima que diría Gistau; y al delantero por su burbuja de ausencia. Ante la falta de Di María para ofrecer nervio casi teológico.
Y si de cuestión de fe hablamos, incluso repetimos, el cleptómano parece Tito.
El Barça de Tito Vilanova llega convencido y convenciendo, que parece lo mismo, pero no lo es. Confieso que tiendo a jerarquizar a Cesc o Iniesta; sin olvidar a Busquets, Pedro o Piqué. Ni por supuesto a Messi. Pero este Barcelona organiza rondos, porque profundiza. Enseñando que muy equivocados estábamos en cuestión de geometría y polígonos respecto a versiones anteriores; hasta alcanzar el valor del área igual –o de mayor valor-. Incluso superando en cuanto a juego a los mejores meses de Pep . Eso es persuadir. << Porque el ‘kitsch’ es una estación de paso entre el ser y el olvido >>, que diría Kundera. Y este Barça no lo ha ignorado. Para beneficios de uno y quebraderos del otro. Pero se viene el clásico y todo se vuelve a igualar.
El clásico apunte
Trabajo a dúo con Marc Roca y su espacio personal (el blog de Some).
El clásico apunte: Fábio Coentrao.
Por Gonzalo Chaves.
La semana del Real Madrid transcurre en ese área donde la raíz competitiva, lo es todo. Dos eventos de carácter mayúsculo: El martes en Münich y el próximo sábado hacia Barcelona. Ambos contextos complejos e incluso entendidos desde la supuesta inferioridad; figurada como más relevante si el conjunto ‘blanco’ nos acostumbra a la manifestación de una red de fútbol que va tejiendo en el control sobre una pelota de cuero. Malinterpretar ese entorno puede producir el error, el error en la opinión. El daño sobre la “grandeza”. Acertar es asumir como “derrota normal” (Mourinho) lo ocurrido en Alemania hace unos días.
En esa búsqueda del ‘jugar’ para competir, exige encontrar recursos para mantener “móvil” lo estático de sobrevivir al “sin balón” Es ahí donde Mourinho erige a Fábio Coentrao como especialista: una clase de jugador capaz de definirlo como global, con virtudes tangibles, y también otras lecturas que difícilmente son palpables. Una serie de ventajas que permiten visualizar al jugador como volante, interior, mediocentro o lateral. Una última etiqueta, la cuál le permite exhibir condiciones al corte desde su posicionamiento, hasta poder utilizar la hipérbole <<de ser un privilegiado>>. Su propia interacción con esta parte del fútbol, llevó a Mourinho a apostar por el “uno contra uno” frente Alexis Sánchez –protagonista de mucho-; quién hizo sufrir al poderío de los zagueros en toda una Ida de Copa del Rey en Madrid, ni más ni menos. Una medida imprevista, donde ya vistas sus últimas críticas, Fábio debe comenzar a sonreír en la soledad.
Su dosis de individualismo en el Camp Nou, la visita al Calderón para dar profundidad desde el movimiento, y ahora, de nuevo, Barcelona en el marco de la máxima exigencia; previo paso de haber conocido su partido en Münich, de todo menos malo. Un activo más, que a Mourinho le permite acercarse a la propia competición, sin equívocos. No están permitidos a estas alturas del cuento.
El clásico apunte: Alexis Sánchez.
Por Marc Roca.
Dijo Guardiola que en el Barça Alexis nunca jugaría por dentro, que llegaría al centro pero que lo haría desde el exterior. El entrenador buscaba en el chileno a un muñeco capaz de fijar y desbordar por fuera con solvencia y de momento parece no haberlo encontrado. Alexis se siente enjaulado cuando recibe cerca de la cal, en estático y con pocos metros para profundizar. Ansía tanto liberarse de este contexto incómodo que huye de ahí lo antes posible en perjuicio de su desempeño técnico y del sentido táctico de su posición. Fija poco, desborda poco, produce poco.
Alexis quiere espacio para correr y este no es un requisito menor en un equipo acostumbrado a arrinconar a sus rivales contra su propia portería. Entrenador astuto en la generción de contextos favorables para sus hombres, Guardiola le entregó ese espacio en forma de tres carriles para administrar como nueve en solitario y así dio pie al mejor rendimiento del niño maravilla en el Barça. En punta Alexis fija, empuja y reta en ruptura a la defensa rival garantizando al mediocampo azulgrana un espacio precioso a través de una lectura y un empeño encomiables. Incluso destaca en el juego de espaldas.
Guardiola es reticente a emplear este mecanismo en un día a día en el que la amplitud es prioritaria pero tras la esquina asoma el rival que le descubrió como nueve, el equipo contra el que tiene más sentido mandar al chileno a la primera línea de batalla.
La Supercopa de España en perspectiva fútbol
Hace una semana que acabó el penúltimo clásico de un año donde hemos llegado a la embriaguez de estos ‘clásicos’ pero con la constatación que en fútbol, y solo fútbol, no hay mayor esplendor actualmente. Dos constelaciones de jugadores y banquillos, entrenadores o formas de llevar a cabo el juego sin comparación en ningún otro país o continente de la que debemos estar satisfechos para no cruzar la frontera de lo ‘absurdo’, un supuesto que solo puede ser dañino.
La Supercopa de España nos expuso fútbol, ‘rara avis’ en verano siempre sabiendo contextualizar las alturas de temporada en que nos encontramos y con el componente ‘tensión’ siempre presente, ingrediente esencial para esta tipología de encuentros e incluso de necesaria presencia dentro del césped y con unos límites. Exposición de esto último como algo a no tratar en este espacio sino desgranar algunos factores futbolísticos y dar un punto de vista puramente analítico, sin ser completo, en 180 minutos de “final”.
1. Detalles de entrenador: El principio específico del partido en el balón largo sobre la banda y la “trampa” sobre el poseedor rival.
Real Madrid se basa en un juego vertical, de posesión y control sobre las transiciones tras la primera línea de presión. Frente a un Barcelona, tu modelo se ve impedido en lo más “básico” y como consecuencia, tus dinámicas con balón deben variar para encontrar la directriz de tu juego y la línea de mediapuntas como factor principal de aceleración.
Ya trataremos posteriormente el doble partido del Barcelona, colectivamente, pero existe en ambos encuentros por parte de los de Mourinho, sobre todo en la Ida, una constante para salir lo más rápido posible hacia situaciones privilegiadas y de aprovechamiento del ‘uno contra uno’ como principio específico exigido por el rival, conocido plenamente, y para batir líneas de una manera eficaz si el espacio existe por parte de quién desplaza. Pepe o Xabi Alonso, activos técnicos para lanzar hacia los “extremos”.
En esos principios específicos, dándose a conocer en el ‘PlayOff’ de la temporada pasada, Real Madrid expone una línea de flotación hacia objetivos estudiados y comportamientos corporales entrenados en ‘pasillos’ sobre el poseedor rival. En este caso, Abidal es protagonista de una situación táctica que es alcanzable, solo, en la dimensión de fútbol que venimos hablando y eficaz a tenor de lo visto en la siguiente jugada a modo ejemplo.
2. La antítesis en línea de medios del Real Madrid.
La cara y la cruz en esta Supercopa. Khedira y Xabi Alonso como actores de esta antítesis, algo constatable en el rendimiento de uno y otro en ambos partidos en algo que ya es conocido del año pasado en el caso del mediocentro, ‘ex’ del Liverpool. ¿Naturaleza de esta constatación? Una sola ojeada a las estadísticas en faltas cometidas en la Ida de esta Supercopa de España, conjunto a la media acumulada en toda la temporada pasada puede expresar un deficiente control del espacio alejado del carácter del mediocentro y de ÉSTE mediocentro.
No solo en el primer encuentro, también en la Vuelta sin encontrarse cuantificada la tesitura discutida. Una ventaja para la zona de aceleración de un Barcelona mermado futbolísicamente en la disputa de la final.
<< ¿Y Khedira ?>> El alemán se muestra como el mejor adecuado a una forma de llevar el juego, a unos principios y a una táctica, dónde dos amarillas en sendos encuentros le privó de una realidad mediática más convincente pero que en la jugada que hemos querido reflejar seguidamente, se puede prever lo mucho que aporta Sami Khedira como se dijo hace un tiempo en este espacio y en concreto, un partido frente al Atlético de Madrid.
3. El rendimiento del Barcelona, a juicio.
No puede sorprender aquello de que el Barcelona de Pep jugó mal en toda la Supercopa y solo vio reflejado su juego “fielmente” durante minutos –escasos- en la Vuelta. En el plano emocional era difícil partir con ventaja pero sin una mínima calidad de la posesión aparente, ni presión ni balón, fueron argumentos sólidos ante un Real Madrid que hizo el ‘campo pequeño’ en denominada presión alta.
Inexistentes fases ofensivas de control del juego sobre campo contrario, desaparecido, por tanto, el robo en ¾ partes del campo y ni Thiago o Xavi, supieron encontrar la senda del juego de este Barcelona. Todo cuantificado para el juicio de valor subjetivo de cada uno y del cuál solo supo escapar el de siempre, Messi.
Es normal un tipo de preguntas genéricas, siempre teniendo en cuenta el valor del juicio subjetivo que prevalece sobre una cuantificación semejante con sus respectivos errores:
- ¿No es lo bastante significativo que el valor más alto en pases en condición de fase ofensiva sobre campo contrario sea 5,11?
- Siendo ese el caso, ¿Mejor Xavi o Thiago en la Ida? ¿Existe diferencia real a tenor de la estadística de recuperación del balón?
- En un equipo con un modelo tan marcado de posesión y la calidad de la misma, ¿No es de la mayor relevancia la cuantificación del tiempo efectivo con balón en campo del rival?
- 4 robos en el partido de Vuelta se producen tras el tercer gol de Messi, ¿Hasta qué punto influye en términos futbolísticos, lo emocional?
“Y aún así, el fútbol es tan impredecible que solo por eso merece la pena…”
E-mail para contactar con El Fútbol de Gons
Videoteca de Gons
Artículos más recientes
Archivo del blog
Recomendados Fútbol
Enlaces más allá de una pelota de cuero
El Futbol de Gons en twitter
- @10Kundera Aquí dan por hecho que Jovetic va a recalar en Londres: lifesapitch.co.uk/opinions/next-… 3 hours ago
- @Jorge_Mtnez El talento aún permanece pero tengo esa misma sensación. 3 hours ago
- Joyerías especializadas en pedidas de mano de hombres que un día se encuentran con un cover,una guitarra y una chica youtube.com/watch?v=qW1SyA… 5 hours ago
- @pcanog ¿segura? abcblogs.abc.es/alvaro-anguita… 6 hours ago
- Del artículo que he enlazado en el anterior RT, sobre el Arsenal, me surge la duda de si los gunners serían favoritos con un Cesc o un Mata. 6 hours ago











Los últimos comentarios