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Archivo para la Categoría "Real Madrid"

El clásico apunte

Trabajo a dúo con Marc Roca y su espacio personal (el blog de Some).

El clásico apunte: Fábio Coentrao.

Por Gonzalo Chaves.

La semana del Real Madrid transcurre en ese área donde la raíz competitiva, lo es todo. Dos eventos de carácter mayúsculo: El martes en Münich y el próximo sábado hacia Barcelona. Ambos contextos complejos e incluso entendidos desde la supuesta inferioridad; figurada como más relevante si el conjunto ‘blanco’ nos acostumbra a la manifestación de una red de fútbol que va tejiendo en el control sobre una pelota de cuero. Malinterpretar ese entorno puede producir el error, el error en la opinión. El daño sobre la “grandeza”. Acertar es asumir como “derrota normal” (Mourinho) lo ocurrido en Alemania hace unos días.

En esa búsqueda del ‘jugar’ para competir, exige encontrar recursos para mantener “móvil” lo estático de sobrevivir al “sin balón” Es ahí donde Mourinho erige a Fábio Coentrao como especialista: una clase de jugador capaz de definirlo como global, con virtudes tangibles, y también otras lecturas que difícilmente son palpables. Una serie de ventajas que permiten visualizar al jugador como volante, interior, mediocentro o lateral. Una última etiqueta, la cuál le permite exhibir condiciones al corte desde su posicionamiento, hasta poder utilizar la hipérbole <<de ser un privilegiado>>. Su propia interacción con esta parte del fútbol, llevó a Mourinho a apostar por el “uno contra uno” frente Alexis Sánchez –protagonista de mucho-; quién hizo sufrir al poderío de los zagueros en toda una Ida de Copa del Rey en Madrid, ni más ni menos. Una medida imprevista, donde ya vistas sus últimas críticas, Fábio debe comenzar a sonreír en la soledad.

Su dosis de individualismo en el Camp Nou, la visita al Calderón para dar profundidad desde el movimiento, y ahora, de nuevo, Barcelona en el marco de la máxima exigencia; previo paso de haber conocido su partido en Münich, de todo menos malo. Un activo más, que a Mourinho le permite acercarse a la propia competición, sin equívocos. No están permitidos a estas alturas del cuento.

El clásico apunte: Alexis Sánchez.

Por Marc Roca.

Dijo Guardiola que en el Barça Alexis nunca jugaría por dentro, que llegaría al centro pero que lo haría desde el exterior. El entrenador buscaba en el chileno a un muñeco capaz de fijar y desbordar por fuera con solvencia y de momento parece no haberlo encontrado. Alexis se siente enjaulado cuando recibe cerca de la cal, en estático y con pocos metros para profundizar. Ansía tanto liberarse de este contexto incómodo que huye de ahí lo antes posible en perjuicio de su desempeño técnico y del sentido táctico de su posición. Fija poco, desborda poco, produce poco.

Alexis quiere espacio para correr y este no es un requisito menor en un equipo acostumbrado a arrinconar a sus rivales contra su propia portería. Entrenador astuto en la generción de contextos favorables para sus hombres, Guardiola le entregó ese espacio en forma de tres carriles para administrar como nueve en solitario y así dio pie al mejor rendimiento del niño maravilla en el Barça. En punta Alexis fija, empuja y reta en ruptura a la defensa rival garantizando al mediocampo azulgrana un espacio precioso a través de una lectura y un empeño encomiables. Incluso destaca en el juego de espaldas.

Guardiola es reticente a emplear este mecanismo en un día a día en el que la amplitud es prioritaria pero tras la esquina asoma el rival que le descubrió como nueve, el equipo contra el que tiene más sentido mandar al chileno a la primera línea de batalla.

Génesis de unas semanas de locos

No es práctica habitual publicar crónicas del Real Madrid realizadas para Masliga en el blog, pero creo que vale la pena hacer una excepción.

Dar pie a una crónica con una referencia que parece bíblica o al menos, conceptualmente, parte de la misma; y en la que desconozco si la fe de Mourinho durante algún momento decayó viéndose a cuatro puntos de un rival que no te sopla de la nuca, te abanica. Hablamos de la razón más fuerte para querer emerger con categoría, la de quién conoce ese contexto del límite y acerca a los suyos al mismo: un delgado trazo que ya le fue positivo en pasadas temporadas. Sin ir más lejos hace un año con el serial de encuentros en tono de clásicos, solo que esta vez tocar oro en una única ocasión no parece suficiente. A eso juega y a eso le gusta jugar, en el juego que ya conoce y que se sabe uno de los mejores. Siempre reconociendo que lo hace desde la fórmula del fútbol… y si algo falla: Cristiano Ronaldo.

…y si algo falla: Cristiano Ronaldo.

Ninguna palabra sobra pero no nos podemos evadir del término presión. Una definición básica pero sencilla, tópica a la vez que recurrente, y siempre sin mirar a la dirección de lo que se va a exponer sobre el verde, lo verdaderamente importante. Ahí las apuestas en la previa siempre eran arriesgadas: los “sistemas”, su adecuación y el peso del cansancio mental. Sin Lass, Altintop, Sahin o Marcelo, la razón sí que se impuso al debate donde la continuidad del “doble pivote” era un hecho. Los nombres vendrían con la novedad de Coentrao, Kaka’ o Di María; individualidades para unas condiciones específicas del encuentro y el rival desde un punto de partida:

-          La amenaza para el Atlético de Madrid poder llegar a línea de fondo: Coartar la salida de los laterales rojiblancos y exprimir a los teóricos “volantes”, vitales en el repliegue de Simeone si éste ocurre.

-          El hecho de concebir un partido donde tu segunda jugada no domine: la pérdida es de un volumen mayor en cantidad y calidad para el rival. Ahí individualmente Di María o Coentrao por condiciones innatas pueden salir reforzados ante un contexto “pobre”.

Dos razones para la previa aunque en el fútbol nunca puedes saber, sólo analizar un azar. El imposible. Pero de su fragancia se embriagaron para llenar el Calderón acólitos de Simeone, creyentes de que sufrir es el infinitivo impuesto y que ahora corre viento favorable, con relaciones sobre el campo renovadas y bien construidas. De no ser así, Mourinho no hubiera puesto al dueto Di María-Kaka’ a una altura tan cercana de Xabi Alonso para dar origen a la jugada, la misma que no se mantenía y sobrevivía del slalom de Cristiano Ronaldo. Una primera parte que cronológicamente contiene protagonistas en rojo y blanco. Ninguna casualidad. Todo parte del giro de Diego a espaldas de Khedira, el desmarque de Adrián para dar tiempo y por supuesto, vivir del espacio obtenido en la recepción de Falcao entre centrales; quienes son capaces de erigirse como la mejor dupla europea –así lo creo- y no poder contener a uno de los goleadores por excelencia del continente, de esos elegidos para gritar el gol. Si la ventaja al descanso no es de Simeone, es debido a que entre “el lío” emerge alguien sublime en la mejor liga para dejar en la red de Courtois un balón parado que anteriormente se le resistía. Benzema tuvo su oportunidad con la cabeza y falló. El portugués, no.

Explicaciones varias sobre 45 minutos de juego donde pelota y conjunto ‘blanco’ no iban de la mano. Simplemente una ligera impresión de calidad con esférico permitía a Xabi Alonso llegar a campo contrario y robar (3 balones – minuto 20), en un ejemplo más. Misma raíz para comprender lo desquiciado del cuadro de salida del Atlético de Madrid entre centrales y los dos mediocentros; desde Perea hasta Tiago. Simeone no quería el cuero cerca de su portero y todo se debía a una razón de peso.

Si una mitad le fue infiel al Atlético de Madrid, tras el descanso se debía partir desde la base de olvidar esa “asta futbolística” aunque el Real Madrid, con Özil y no Kaka’, consiguiese variar las dinámicas a un dominio con balón más positivo. Xabi Alonso cogió el oxígeno de los metros: tanto para permanecer en campo del rival como ser un apoyo vital para Khedira en la red sobre Falcao y el movimiento a su espalda de Diego, efecto que obligó a Mourinho al cambio mentado en este período retocando la mediapunta. Un foco sobre el esférico que contenía precedentes para que se diese: Coentrao comenzó a ganar línea de fondo y Cristiano Ronaldo continuaría con el prolijo slalom. La parroquia rojiblanca sobrevivía con determinación en un período que parecía gravar en las conciencias que recordaban un pasado con menor identidad por estadística; para ello encontraría en transición a Adrián entre líneas. El excelente jugador con denominación de diferente en la plantilla, activaría las jugadas desde un ‘tempo’ muy particular que permitiese acceder al lateral, tan importante en este Atlético, como vital para que Falcao alcanzase la cima de la efectividad en el simple remate. Su cuenta: un gol. Su factoría de potenciales goles: infinita, en la noche de ayer.

Falcao es de ese tipo de jugadores nacidos para gritar gol.

El viaje del Real Madrid tenía visos de ser de ‘business’ hasta aquel remate de cabeza de Radamel Falcao. Tocaba volar en clase turista pero con un pasajero muy especial, ése capaz de elegir la noche del 11 de Abril como una firma más en su historia con una pluma muy similar, incluso en mes, a un zarpazo desde Oporto que metía al Manchester United en unas Semifinales de Champions League, en otro contexto complicado por la propia competición. Hay cosas que los grandes jugadores no olvidan y es que son ellos quienes pueden elegir la suerte. Una suerte con forma de ventaja en el marcador que hiciera moverse a Mourinho para dar salida a Higuaín, aprovechar su vertical e intentar cerrar el encuentro como así hizo. Ese movimiento recto, ése que desfigura al central por su amenaza ante el gol y capaz de forzar el error de un Godín espléndido en la anticipación durante todo el partido. Penalty y gol. Consecuencias de un resultado abultado donde ya el doble pivote de Simeone naufragaba demasiado atrás desde hacía minutos. Callejón rubricaba el fiasco: mental primero, y luego futbolístico.

La élite no escapa de detalles que rellenan esa denominación tan espléndida. Ser TOP como diría Mourinho; capaz de mostrarse impasible ante cada uno de los goles de su equipo en un entorno que por la previa parecía más inaccesible que hace una semana. Mensajes puntuales que te preparan para la competición en lo definido como <<la génesis de unas semanas de locos>> donde toca erigirse para alcanzar el oro con el fútbol ya aprendido.

La Supercopa de España en perspectiva fútbol

Hace una semana que acabó el penúltimo clásico de un año donde hemos llegado a la embriaguez de estos ‘clásicos’ pero con la constatación que en fútbol, y solo fútbol, no hay mayor esplendor actualmente. Dos constelaciones de jugadores y banquillos, entrenadores o formas de llevar a cabo el juego sin comparación en ningún otro país o continente de la que debemos estar satisfechos para no cruzar la frontera de lo ‘absurdo’, un supuesto que solo puede ser dañino.

La Supercopa de España nos expuso fútbol, ‘rara avis’ en verano siempre sabiendo contextualizar las alturas de temporada en que nos encontramos y con el componente ‘tensión’ siempre presente, ingrediente esencial para esta tipología de encuentros e incluso de necesaria presencia dentro del césped y con unos límites. Exposición de esto último como algo a no tratar en este espacio sino desgranar algunos factores futbolísticos y dar un punto de vista puramente analítico, sin ser completo, en 180 minutos de “final”.

1.     Detalles de entrenador: El principio específico del partido en el balón largo sobre la banda y la “trampa” sobre el poseedor rival.

Real Madrid se basa en un juego vertical, de posesión y control sobre las transiciones tras la primera línea de presión. Frente a un Barcelona, tu modelo se ve impedido en lo más “básico” y como consecuencia, tus dinámicas con balón deben variar para encontrar la directriz de tu juego y la línea de mediapuntas como factor principal de aceleración.

Ya trataremos posteriormente el doble partido del Barcelona, colectivamente, pero existe en ambos encuentros por parte de los de Mourinho, sobre todo en la Ida, una constante para salir lo más rápido posible hacia situaciones privilegiadas y de aprovechamiento del ‘uno contra uno’ como principio específico exigido por el rival, conocido plenamente, y para batir líneas de una manera eficaz si el espacio existe por parte de quién desplaza. Pepe o Xabi Alonso, activos técnicos para lanzar hacia los “extremos”.

En esos principios específicos, dándose a conocer en el ‘PlayOff’ de la temporada pasada, Real Madrid expone una línea de flotación hacia objetivos estudiados y comportamientos corporales entrenados en ‘pasillos’ sobre el poseedor rival. En este caso, Abidal es protagonista de una situación táctica que es alcanzable, solo, en la dimensión de fútbol que venimos hablando y eficaz a tenor de lo visto en la siguiente jugada a modo ejemplo.

2. La antítesis en línea de medios del Real Madrid.

La cara y la cruz en esta Supercopa. Khedira y Xabi Alonso como actores de esta antítesis, algo constatable en el rendimiento de uno y otro en ambos partidos en algo que ya es conocido del año pasado en el caso del mediocentro, ‘ex’ del Liverpool. ¿Naturaleza de esta constatación? Una sola ojeada a las estadísticas en faltas cometidas en la Ida de esta Supercopa de España, conjunto a la media acumulada en toda la temporada pasada puede expresar un deficiente control del espacio alejado del carácter del mediocentro y de ÉSTE mediocentro.

Estadísticas Xabi Alonso obtenidas de ESPNdeportes

No solo en el primer encuentro, también en la Vuelta sin encontrarse cuantificada la tesitura discutida. Una ventaja para la zona de aceleración de un Barcelona mermado futbolísicamente en la disputa de la final.

<< ¿Y Khedira ?>> El alemán se muestra como el mejor adecuado a una forma de llevar el juego, a unos principios y a una táctica, dónde dos amarillas en sendos encuentros le privó de una realidad mediática más convincente pero que en la jugada que hemos querido reflejar seguidamente, se puede prever lo mucho que aporta Sami Khedira como se dijo hace un tiempo en este espacio y en concreto, un partido frente al Atlético de Madrid.

3. El rendimiento del Barcelona, a juicio.

No puede sorprender aquello de que el Barcelona de Pep jugó mal en toda la Supercopa y solo vio reflejado su juego “fielmente” durante minutos –escasos- en la Vuelta. En el plano emocional era difícil partir con ventaja pero sin una mínima calidad de la posesión aparente, ni presión ni balón, fueron argumentos sólidos ante un Real Madrid que hizo el ‘campo pequeño’ en denominada presión alta.

Inexistentes fases ofensivas de control del juego sobre campo contrario, desaparecido, por tanto, el robo en ¾ partes del campo y ni Thiago o Xavi, supieron encontrar la senda del juego de este Barcelona. Todo cuantificado para el juicio de valor subjetivo de cada uno y del cuál solo supo escapar el de siempre, Messi.

Datos Ida

Datos Vuelta

Es normal un tipo de preguntas genéricas, siempre teniendo en cuenta el valor del juicio subjetivo que prevalece sobre una cuantificación semejante con sus respectivos errores:

-         ¿No es lo bastante significativo que el valor más alto en pases en condición de fase ofensiva sobre campo contrario sea 5,11?

-         Siendo ese el caso, ¿Mejor Xavi o Thiago en la Ida? ¿Existe diferencia real a tenor de la estadística de recuperación del balón?

-         En un equipo con un modelo tan marcado de posesión y la calidad de la misma, ¿No es de la mayor relevancia la cuantificación del tiempo efectivo con balón en campo del rival?

-         4 robos en el partido de Vuelta se producen tras el tercer gol de Messi, ¿Hasta qué punto influye en términos futbolísticos, lo emocional?

“Y aún así, el fútbol es tan impredecible que solo por eso merece la pena…”

Detalles de partido con firma de entrenador

14 abril, 2011 2 comentarios

Mes de Abril, en rojo los calendarios porque la élite comienza a jugarse todo aquello que ha ido proyectando durante ya nueve meses de fútbol. Cada semana y no mento ninguna novedad, se determinan objetivos importantes y la labor del entrenador con sus jugadores, perteneciendo el fútbol a los mismos, debe de obtener la nota final.

Metodologías, tacticismos o esquemas, el fútbol fluye a partir de lo que quiere impartir un entrenador. Artículo este que sirve para ensalzar aquellos detalles que pueden hacer ganar encuentros con una importancia casi extrema. Mover contextos, trasladar el peso del partido a tu favor o condicionar en distintos ámbitos del fútbol, Mourinho y Garrido dieron buena fe de ello en una semana, en distintas competiciones y con similar exigencia.

 

 

Desactivar el discurso del Athletic

El tono habitual del colectivo del Real Madrid es tender a sufrir ante jugadores que dominasen el juego de espaldas como discurso e incluso recurso. En su día se habló de ello en aquel Podcast sobre el enfrentamiento contra el Olympique de Lyon y su referente, Bafetimbi Gomis, aunque el precedente más claro se halla en la primera vuelta cuando Llorente condicionaba en parte el partido de Liga BBVA. Cerrar la más clara y única forma de jugar del Athletic en el partido del Sábado, restaría opciones al conjunto de Caparros a favor de Mourinho.

La premisa de reservar jugadores para el posterior calendario cargado de encuentros con una mayor exigencia, obligaba al Real Madrid a tener en el banquillo a un especialista de la talla de Xabi Alonso y utilizar a Pepe como mediocentro único, tal y como así ha hecho Queiroz con Portugal. Igualar condiciones físicas e imponer técnica defensiva en esa parcela en ‘pro’ del referente del Athletic de Bilbao como mayor valor de lo posicional y novedoso. Si a eso le añades una presión en primera línea del colectivo ‘blanco’, suponía cerrar posibilidades de bilbaínos además de orientar la pérdida hacia un lateral perjudicaba el hacer de los de San Mames.

Mourinho, sin variar ningún aspecto de sus principios en el modelo de juego llevado a cabo por el Real Madrid en 2010/11, fútbol-control sobre transiciones y posesión, modificaba el contexto del mismo con una recuperación acorde en el duelo Pepe-Llorente más esa presión de los tres arriba.


 

Descontextualizar al Twente desde el interior

Temporada ejemplar de Garrido en lo que podríamos considerar el año uno en la élite de un profesional que se desarrolla como tal en el conjunto castellonense. Modelo de precisión desde el 4-2-2 con importancia extrema de los cuatro de arriba y sus dinámicas. Llegar a Cuartos de Final de Europa League es de un nivel exigencial importante y descontextualizar al rival en la Ida, marca el umbral del entrenador que no ve límites, está a punto de firmar uno de los mejores años del ‘submarino’ y deja detalles eequivalentes a la situación en que se requiere.

Un profesional puede explicar la mejor manera de llevar un plan con esquema 4-3-3 y más, si nos referimos a las formas del Twente. Interiores con la desventaja de crearle ventajas al rival en su fase ofensiva, la subida del lateral Catalá –central y en sustitución de Capdevila- desvirtualiza al conjunto holandés incapaz de llevar su ‘jugar’ a campo contrario e ineficaz en la superviviencia en fase defensiva. Un jugador como Bryan Ruiz obligado al repliegue hasta línea de fondo, delantero que no siente las transiciones al ser limitado en desplazamiento del esférico y que a partir de ahí, se descontextualiza el colectivo. Vivir con Theo Janssen y el joven sueco, Emir Bajrami, no parecía la mejor solución ante una recuperación del esférico, defectuosa desde la raíz.

 

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