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Crónica Real Madrid (jornada 16) Rival: Espanyol

21 diciembre, 2012 1 comentario

Publicado en MASLIGA.

REAL MADRID 2-2 ESPANYOL

 

CRÓNICA PUNTO DE VISTA: REAL MADRID

JORNADA 16

FECHA: 16/12/2012

PARTIDO
REAL MADRID-ESPANYOL
ALINEACIÓN REAL MADRID
Casillas; Arbeloa, Pepe, Sergio Ramos, Coentrao; Khedira, Xabi Alonso; Modric (Di María, m.46), Özil, Cristiano Ronaldo; Callejón (Morata, m.73).
ALINEACIÓN ESPANYOL
Kiko Casilla; Javi López, Colotto, Héctor Moreno, Víctor Álvarez (Capdevila, m.59); Víctor Sánchez, Forlín, Wakaso (Christian Alfonso, m.29), Verdú (Albín, m.70); Simao y Sergio García.
GOLES
0-1, m.30: Sergio García. 1-1, m.45: Cristiano Ronaldo. 2-1, m.48: Coentrao. 2-2, m.88: Albín.
ÁRBITRO
Mateu Lahoz (colegio valenciano).
TARJETAS
T.A: Cristiano (80). Wakaso (13), Christian Alfonso (61), Víctor Sánchez (78) y Albín (89).

CRÓNICA:

La estadística mata al juego; igual que el gol mata a ese juego. Suena tan disonante como el carácter del propio Real Madrid de cara a su remate en portería. Habría que revisar si el juego se deduce tan mediocre como así dictan las crónicas, inducidas por el resultado final; o el equipo blanco sin efectividad ni seguridad en su línea defensiva, se define a sí mismo dentro del insuficiente general. No sólo por la clasificación. Al final quedará un híbrido entre ‘pegada’ y juego; qué intentaremos desgranar de la mejor manera.

El Real Madrid ante equipos de más que posible ventaja, no tan solo numérica, sino posiblemente posicional en el medio del campo; suele plantear partidos jugados con dos interiores, véanse Özil y Modric ante el Zaragoza. Frente al Espanyol, y su posible estatismo en 442 por así decirlo, el propio Modric y un recuperado Khedira serían las salidas del equipo; capaces incluso de soltarse por banda haciendo la oportuna cobertura al lateral. Existen diagonales de Coentrao con Modric abierto. Un recurso que facilitaba el tiempo para que Cristiano Ronaldo percutiese en otras zonas como la derecha, siendo en todo momento referencia de la recepción al igual que Özil. Ambos son el eje de esta temporada. Las tareas de nueve estaban más destinadas a Callejón, agente inteligente para el fútbol, asunto éste que le revela como titular por delante de Di María. Ya tratado sobre las líneas de Masliga en otras crónicas.

El gol de Albín ante la atenta mirada de Özil, que sirve como extraña metáfora del partido. [Foto de MARCA.COM]

El gol de Albín ante la atenta mirada de Özil, que sirve como extraña metáfora del partido. [Foto de MARCA.COM]

El peligro del Espanyol estaba basado en cerrar líneas, esperar a la pérdida por dentro, para salir Verdú mediante hacia Sergio García. Ambos desmontaron la moral del Bernabéu en su falta efectividad de cara al marco de Casilla, y desorden posterior de su línea en defensa. El ex campeón de la Eurocopa en 2008 -conviene recordarlo-, Sergio García, hizo mella adelantando a los suyos en una transición entre Pepe y Sergio Ramos; en un dato de no poco valor. La pareja blanquiazul que sostenía el partido; también forma parte de una idiosincrasia de la Liga BBVA que no debe perder nunca. La revaloriza. Igual que el gol de Cristiano Ronaldo para empatar el encuentro a muy poco del descanso. Entes, todos, de los que conviene disfrutar.

Con el 1-1 y 45 minutos por jugarse, Di María saldría por Modric en el intento de variar el discurso, sobre todo, de cara a la red. Sin olvidar que el croata remató un balón al póster durante su estancia sobre el campo. Lo encendido de cómo comenzó el argentino, levantaría las expectativas del resultado, y quizás de su mediocre temporada; en una desazón general con él que invita a especular con una serie de individualidades cuyo resultado cuesta definir. No sería el propio Ángel Di María, sino Cristiano Ronaldo, quien en una muestra más del fútbol que abarca, asistió a Coentrao para su primer gol con el equipo blanco. Y con todo, cuesta entender a lo que se llegaría al final.

Özil en una continua muestra de habilidades -en esta temporada-; Di María topándose al palo; o hasta Morata, quien saldría al campo en el 73, falló ocasiones en el área chica. Desquicia a cualquiera. Incertidumbres que en las tablas de la ley del fútbol siempre se pagan demasiado caro. Más en un equipo que no encuentra ninguna seguridad cuando la pelota viene a balón parado, aprovechado por el Espanyol y Albín para poner el profetizado 2-2; símbolo de ruptura con el juego exhibido anteriormente. Pero que pocos reconocen. Ya no vale la confirmación de Mesut Özil o el prestigio adquirido por Khedira a cada partido, sino que todo se ve y debe verse por el resultado; ése que no fueron capaces de aumentar.

Mourinho, en un discurso más timorato e impactado, que consciente y pausado; esgrimió aquello del “casi imposible”. No debe ser fácil su reacción. Pero la salud de un vestuario en temporadas tan largas es primordial, hay que hacer por mantener una mente competitiva. Y porque aún quedan cenizas de esperanza de donde agarrarse.

VALORACIONES INDIVIDUALES:

JUGADOR
VALORACIÓN
COMENTARIO
Casillas 6 Su actuación final viene refrendada por una teórica no superioridad sobre su área. Aunque friamente, sin el agobio mediático, no me pareció decisivo para el resultado final.
Arbeloa 4 Entre Verdú y Simao no le vi imponer su condición. Además de llevar una serie de partidos donde su figura se ve aminorada por detalles que forman el global del partido.
Pepe 6 Víctima de la virulencia de falta de gol sobre su equipo. No fue exigido pero tampoco estuvo acertado en el primer gol.
Ramos 6 Un análisis similar a su compañero Pepe.
Coentrao 7 Tuvo tiempo para ampliar sus expectativas sobre campo rival y sumó, además, un gol. Notable.
Khedira 6 Sumó una asistencia a Cristiano Ronaldo aunque su presencia se vio más tapada durante el partido por la exposición de Özil.
Alonso 5 No impuso su figura sobre la segunda jugada y dio la sensación que tanto Verdú o Sergio García encontraban con cierta facilidad carriles por donde abrir.
Modric 6 Mourinho le dejó sin tiempo para completar un partido mejor; aunque en la primera parte se mostrase bien en la elección de su ataque, no tanto en el repliegue por su teórico carril.
Özil  8 Continúa con su excelsa temporada.
Cristiano  8 Cada vez más integrado a la temporada, mientras sigue siendo la referencia en cuanto a fútbol. Gol.
Callejón 7 Su inteligencia sobre el campo le permite mantenerse en el once y además sin desmejorar a la fuerte línea de detrás.
Di María  5 De más a menos; aunque somos víctimas de lo que esperamos más de lo que nos da.
Morata 6 Presencial.
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Crónica Real Madrid (jornada 1) Rival: Valencia

18 agosto, 2012 1 comentario

Publicado en MASLIGA.

 

REAL MADRID 1- 1 VALENCIA

 

CRÓNICA PUNTO DE VISTA: REAL MADRID

JORNADA 1

FECHA: 19/08/2012

PARTIDO
REAL MADRID-VALENCIA
ALINEACIÓN REAL MADRID
Casillas; Arbeloa, Pepe (Raúl Albiol, m.46), Sergio Ramos, Coentrao; Lass (Benzema, m.62), Xabi Alonso, Özil; Di María (Callejón, m.70), Cristiano Ronaldo e Higuaín.
ALINEACIÓN VALENCIA
Diego Álves; Joao Pereira, Víctor Ruiz, R. Costa, Mathieu; Feghouli (Valdez, m.82), Gago, Tino Costa, Guardado (Piatti, m.65); Jonas y Soldado (Parejo, m.70).
GOLES
1-0, m.10: Higuaín. 1-1, m.42: Jonas.
ÁRBITRO
Delgado Ferreiro.
TARJETAS
T.A: Xabi Alonso (74) por el Real Madrid, y a Feghouli (31), Víctor Ruiz (50), Joao Pereira (84) y Piatti (87) por el Valencia.

CRÓNICA:

<<Encontrar un planteamiento que no les permita pensar>> No son palabras textuales de José Mourinho, ni aproximables. Pero sí una afirmación que bien podría extrapolarse de lo visto en el Real Madrid durante la tarde del 19 de Agosto. Y es que el Valencia fue rival, o mejor dicho, será; una circunstancia que no evade de la simpleza ayer mostrada, la rigidez expresada, y lo estático que parecía todo. Si quieren ejemplos véanse Cristiano Ronaldo: sin exigir a Joao Pereira y Ricardo Costa solventaron un encuentro notable, casi sobresaliente… admirable sí, pero corto en sensaciones positivas para el cuadro local.

Valencia tuvo la posesión real del encuentro, un dato importante, pero nada que evidenciar. El rival no sufría porque no se creaban nuevas líneas de pase; y el repliegue en la figura de Xabi Alonso sufría menos, por citar una cantidad. Fue el mismo mediocentro quien soltaba a su equipo con desplazamientos que hacían olvidar por momentos la anestesia general, facilitado por su situación, entre centrales y la posición de los laterales esperando muy arriba. Coentrao estiraba por su perfil a un Valencia peligroso por la banda ocupada por el portugués, así limitaba al rival, y generaba peligro real. Aunque no fuese él, sino la vertical de Higuaín y la técnica de Di María, quienes abriesen el marcador de esta temporada; algo no apto para puristas, sí para deterministas. Así es el ‘pipita’, una clase de jugador cuya evolución parece haber retraído talento, o mayor fútbol; hasta ganar gol y en un recurso eficaz e importante.

Higuaín como foco principal tras su gol en un equipo demasiado rígido, para “no pensar”.

El empate al borde del descanso sólo fue una señal de lo equilibrado del encuentro, acierto de porteros en ambos lados aparte. La continuidad del juego no se merecía ni la más simple mención. Ver una afirmación así y apuntar a Lass, sería otro error, oportuno a la hora de exprimir a Jonas en tareas que no le correspondían, y apagar a un Guardado con chispa. Mismamente Özil encontraba pocos carriles para conducir, crear velocidades, y la partida en claro decaimiento exigía de Benzema, el mediocentro del área. Vistazo fácil a las características del francés que pronto se pondrían en tela de juicio con mayor movimiento pero igual ritmo, angosto como el mes.

Pellegrino se creyó durante fases del partido que la entrada de Parejo por Soldado haría más por rebelar a la masa de posesión, algo que con la salida de Valdez se demostró que esos minutos caían en el error sin nueve y facilitaba al rígido blanco en su repliegue. Incluso Albiol, sustituyendo a un lesionado Pepe en el descanso, quiso recordar sus temporadas ‘ché’ con disparos desde fuera del área, simbología misma de lo que estaba siendo ese colectivo una vez llegados a tres cuartas partes del campo. De nada servía los intentos de Di María hacia la diagonal de Higuaín, larguero mediante, o la entrada de Callejón. Y eso que en beneficio del canterano diremos que <<a buen entendedor pocas palabras bastan>>.

VALORACIONES INDIVIDUALES:

JUGADOR
VALORACIÓN
COMENTARIO
Casillas 5 Erró en el gol del Valencia.
Arbeloa 6 Muy correcto en su faceta de mayor importancia ayer, coincidiendo en el duelo directo con Guardado.
Pepe 6 Se lesionó en el descanso pero su valoración es notable, o mejor dicho, sin problemas ante un rival que le exigió mas bien poco.
Ramos 7 Algo más vistoso que su compañero a la hora de arriesgar en el posicionamiento incluso como foco de posesión.
Coentrao 8 Estiró al Valencia por su perfil y generó ocasiones dentro del poco espectáculo y rigidez dados. Todo parece indiciar que está ante el año de su asentamiento real.
Xabi Alonso 6 Vistoso en ese desplazamiento desde la defensa hasta llegar a casi zona de aceleración. Le faltó algo de recorrido o acompañamiento por delante.
Lass 6 Exigió a Jonas, apoyó en la recepción de Guardado, y no malinterpretó nada de lo explayado por Mourinho en el partido.
Özil 5 Sin conducción ni generación de líneas para el juego. Víctima de una anestesia general que benefició al Valencia y su pareja de mediocentros.
Di María  7 Determinante con una asistencia y otra que bien pudo ser. Resolución para argumentar un encuentro opaco colectivamente.
Cristiano  5 Inadvertido e impreciso.
Higuaín 7 “No apto para puristas, sí para deterministas. Así es el ‘pipita’, una clase de jugador cuya evolución parece haber retraído talento, o mayor fútbol; hasta ganar gol y en un recurso eficaz e importante.” 
Albiol  7 Solventó notablemente la poca exigencia del partido e incluso fue apoyo en la posesión dentro de lo que fue el encuentro en sí.
Benzema 6 Generó dentro de los recursos que él podría aportar en su recepción muy arriba sin ser “nueve”.
Callejón 7  Su lectura de lo que su nivel puede aportar es excelente.

El clásico apunte

20 abril, 2012 1 comentario

Trabajo a dúo con Marc Roca y su espacio personal (el blog de Some).

El clásico apunte: Fábio Coentrao.

Por Gonzalo Chaves.

La semana del Real Madrid transcurre en ese área donde la raíz competitiva, lo es todo. Dos eventos de carácter mayúsculo: El martes en Münich y el próximo sábado hacia Barcelona. Ambos contextos complejos e incluso entendidos desde la supuesta inferioridad; figurada como más relevante si el conjunto ‘blanco’ nos acostumbra a la manifestación de una red de fútbol que va tejiendo en el control sobre una pelota de cuero. Malinterpretar ese entorno puede producir el error, el error en la opinión. El daño sobre la “grandeza”. Acertar es asumir como “derrota normal” (Mourinho) lo ocurrido en Alemania hace unos días.

En esa búsqueda del ‘jugar’ para competir, exige encontrar recursos para mantener “móvil” lo estático de sobrevivir al “sin balón” Es ahí donde Mourinho erige a Fábio Coentrao como especialista: una clase de jugador capaz de definirlo como global, con virtudes tangibles, y también otras lecturas que difícilmente son palpables. Una serie de ventajas que permiten visualizar al jugador como volante, interior, mediocentro o lateral. Una última etiqueta, la cuál le permite exhibir condiciones al corte desde su posicionamiento, hasta poder utilizar la hipérbole <<de ser un privilegiado>>. Su propia interacción con esta parte del fútbol, llevó a Mourinho a apostar por el “uno contra uno” frente Alexis Sánchez –protagonista de mucho-; quién hizo sufrir al poderío de los zagueros en toda una Ida de Copa del Rey en Madrid, ni más ni menos. Una medida imprevista, donde ya vistas sus últimas críticas, Fábio debe comenzar a sonreír en la soledad.

Su dosis de individualismo en el Camp Nou, la visita al Calderón para dar profundidad desde el movimiento, y ahora, de nuevo, Barcelona en el marco de la máxima exigencia; previo paso de haber conocido su partido en Münich, de todo menos malo. Un activo más, que a Mourinho le permite acercarse a la propia competición, sin equívocos. No están permitidos a estas alturas del cuento.

El clásico apunte: Alexis Sánchez.

Por Marc Roca.

Dijo Guardiola que en el Barça Alexis nunca jugaría por dentro, que llegaría al centro pero que lo haría desde el exterior. El entrenador buscaba en el chileno a un muñeco capaz de fijar y desbordar por fuera con solvencia y de momento parece no haberlo encontrado. Alexis se siente enjaulado cuando recibe cerca de la cal, en estático y con pocos metros para profundizar. Ansía tanto liberarse de este contexto incómodo que huye de ahí lo antes posible en perjuicio de su desempeño técnico y del sentido táctico de su posición. Fija poco, desborda poco, produce poco.

Alexis quiere espacio para correr y este no es un requisito menor en un equipo acostumbrado a arrinconar a sus rivales contra su propia portería. Entrenador astuto en la generción de contextos favorables para sus hombres, Guardiola le entregó ese espacio en forma de tres carriles para administrar como nueve en solitario y así dio pie al mejor rendimiento del niño maravilla en el Barça. En punta Alexis fija, empuja y reta en ruptura a la defensa rival garantizando al mediocampo azulgrana un espacio precioso a través de una lectura y un empeño encomiables. Incluso destaca en el juego de espaldas.

Guardiola es reticente a emplear este mecanismo en un día a día en el que la amplitud es prioritaria pero tras la esquina asoma el rival que le descubrió como nueve, el equipo contra el que tiene más sentido mandar al chileno a la primera línea de batalla.

Génesis de unas semanas de locos

12 abril, 2012 1 comentario

No es práctica habitual publicar crónicas del Real Madrid realizadas para Masliga en el blog, pero creo que vale la pena hacer una excepción.

Dar pie a una crónica con una referencia que parece bíblica o al menos, conceptualmente, parte de la misma; y en la que desconozco si la fe de Mourinho durante algún momento decayó viéndose a cuatro puntos de un rival que no te sopla de la nuca, te abanica. Hablamos de la razón más fuerte para querer emerger con categoría, la de quién conoce ese contexto del límite y acerca a los suyos al mismo: un delgado trazo que ya le fue positivo en pasadas temporadas. Sin ir más lejos hace un año con el serial de encuentros en tono de clásicos, solo que esta vez tocar oro en una única ocasión no parece suficiente. A eso juega y a eso le gusta jugar, en el juego que ya conoce y que se sabe uno de los mejores. Siempre reconociendo que lo hace desde la fórmula del fútbol… y si algo falla: Cristiano Ronaldo.

…y si algo falla: Cristiano Ronaldo.

Ninguna palabra sobra pero no nos podemos evadir del término presión. Una definición básica pero sencilla, tópica a la vez que recurrente, y siempre sin mirar a la dirección de lo que se va a exponer sobre el verde, lo verdaderamente importante. Ahí las apuestas en la previa siempre eran arriesgadas: los “sistemas”, su adecuación y el peso del cansancio mental. Sin Lass, Altintop, Sahin o Marcelo, la razón sí que se impuso al debate donde la continuidad del “doble pivote” era un hecho. Los nombres vendrían con la novedad de Coentrao, Kaka’ o Di María; individualidades para unas condiciones específicas del encuentro y el rival desde un punto de partida:

–          La amenaza para el Atlético de Madrid poder llegar a línea de fondo: Coartar la salida de los laterales rojiblancos y exprimir a los teóricos “volantes”, vitales en el repliegue de Simeone si éste ocurre.

–          El hecho de concebir un partido donde tu segunda jugada no domine: la pérdida es de un volumen mayor en cantidad y calidad para el rival. Ahí individualmente Di María o Coentrao por condiciones innatas pueden salir reforzados ante un contexto “pobre”.

Dos razones para la previa aunque en el fútbol nunca puedes saber, sólo analizar un azar. El imposible. Pero de su fragancia se embriagaron para llenar el Calderón acólitos de Simeone, creyentes de que sufrir es el infinitivo impuesto y que ahora corre viento favorable, con relaciones sobre el campo renovadas y bien construidas. De no ser así, Mourinho no hubiera puesto al dueto Di María-Kaka’ a una altura tan cercana de Xabi Alonso para dar origen a la jugada, la misma que no se mantenía y sobrevivía del slalom de Cristiano Ronaldo. Una primera parte que cronológicamente contiene protagonistas en rojo y blanco. Ninguna casualidad. Todo parte del giro de Diego a espaldas de Khedira, el desmarque de Adrián para dar tiempo y por supuesto, vivir del espacio obtenido en la recepción de Falcao entre centrales; quienes son capaces de erigirse como la mejor dupla europea –así lo creo- y no poder contener a uno de los goleadores por excelencia del continente, de esos elegidos para gritar el gol. Si la ventaja al descanso no es de Simeone, es debido a que entre “el lío” emerge alguien sublime en la mejor liga para dejar en la red de Courtois un balón parado que anteriormente se le resistía. Benzema tuvo su oportunidad con la cabeza y falló. El portugués, no.

Explicaciones varias sobre 45 minutos de juego donde pelota y conjunto ‘blanco’ no iban de la mano. Simplemente una ligera impresión de calidad con esférico permitía a Xabi Alonso llegar a campo contrario y robar (3 balones – minuto 20), en un ejemplo más. Misma raíz para comprender lo desquiciado del cuadro de salida del Atlético de Madrid entre centrales y los dos mediocentros; desde Perea hasta Tiago. Simeone no quería el cuero cerca de su portero y todo se debía a una razón de peso.

Si una mitad le fue infiel al Atlético de Madrid, tras el descanso se debía partir desde la base de olvidar esa “asta futbolística” aunque el Real Madrid, con Özil y no Kaka’, consiguiese variar las dinámicas a un dominio con balón más positivo. Xabi Alonso cogió el oxígeno de los metros: tanto para permanecer en campo del rival como ser un apoyo vital para Khedira en la red sobre Falcao y el movimiento a su espalda de Diego, efecto que obligó a Mourinho al cambio mentado en este período retocando la mediapunta. Un foco sobre el esférico que contenía precedentes para que se diese: Coentrao comenzó a ganar línea de fondo y Cristiano Ronaldo continuaría con el prolijo slalom. La parroquia rojiblanca sobrevivía con determinación en un período que parecía gravar en las conciencias que recordaban un pasado con menor identidad por estadística; para ello encontraría en transición a Adrián entre líneas. El excelente jugador con denominación de diferente en la plantilla, activaría las jugadas desde un ‘tempo’ muy particular que permitiese acceder al lateral, tan importante en este Atlético, como vital para que Falcao alcanzase la cima de la efectividad en el simple remate. Su cuenta: un gol. Su factoría de potenciales goles: infinita, en la noche de ayer.

Falcao es de ese tipo de jugadores nacidos para gritar gol.

El viaje del Real Madrid tenía visos de ser de ‘business’ hasta aquel remate de cabeza de Radamel Falcao. Tocaba volar en clase turista pero con un pasajero muy especial, ése capaz de elegir la noche del 11 de Abril como una firma más en su historia con una pluma muy similar, incluso en mes, a un zarpazo desde Oporto que metía al Manchester United en unas Semifinales de Champions League, en otro contexto complicado por la propia competición. Hay cosas que los grandes jugadores no olvidan y es que son ellos quienes pueden elegir la suerte. Una suerte con forma de ventaja en el marcador que hiciera moverse a Mourinho para dar salida a Higuaín, aprovechar su vertical e intentar cerrar el encuentro como así hizo. Ese movimiento recto, ése que desfigura al central por su amenaza ante el gol y capaz de forzar el error de un Godín espléndido en la anticipación durante todo el partido. Penalty y gol. Consecuencias de un resultado abultado donde ya el doble pivote de Simeone naufragaba demasiado atrás desde hacía minutos. Callejón rubricaba el fiasco: mental primero, y luego futbolístico.

La élite no escapa de detalles que rellenan esa denominación tan espléndida. Ser TOP como diría Mourinho; capaz de mostrarse impasible ante cada uno de los goles de su equipo en un entorno que por la previa parecía más inaccesible que hace una semana. Mensajes puntuales que te preparan para la competición en lo definido como <<la génesis de unas semanas de locos>> donde toca erigirse para alcanzar el oro con el fútbol ya aprendido.