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Mi opinión menos profunda


Publicado en MASLIGA.

Del fútbol ya es sabido que es poco agradecido. De un aficionado deudor pasamos a acreedor en días, y si te he visto no me acuerdo. Pareciéndome ésta una frase de lo más golfa; aunque mejor hablemos de patear el cuero.  Y mucho lo hace el Barcelona a ras de césped: 62 por ciento frente al Real Madrid. 68 en Milán. Números que en sí no sirven de nada ni para el analista ni el espectador, porque el fútbol no se mide, y pobre del que sepa hacerlo. La cifra tampoco averigua el fatal resultado de los tres partidos y no seré yo quien repita la estrategia. No me sirve. Pero me enervo, sí; lo hago ante la repentina venida del anticristo, aquél que quiere tirar por la borda años de modelo para convertirlo en ‘tiki-taka’. Y es aquí cuando comenzamos a llevarnos mal.

17 de Diciembre del 2010. Pep Guardiola alcanza uno de sus máximos históricos con el 1-5 en Cornellà-El Prat, en una dosis magnífica de cantidad, recuperación y espacio. Justo un año después, en plena defensa de tres, firma un memorando colectivo frente al Santos. Y así con varios ejemplos. También el relato era mejor narrado, pese a lo afanado; ya que lo bien hecho se vende rápido. Siempre me digo a mí mismo que no es jugar más sino mejor. Será verdad. De todos modos el actual trayecto pertenece a Tito Vilanova y por obligación a su segundo Roura; en un país acostumbrado a señalar con el dedo, y no iba a ser menos. Sirve de alegato hacia la figura del entrenador. E igual de señalados que hace unos meses donde sólo veíamos bondades hacia la vertical azulgrana

¿Qué cambió? ¿Los tempos?

vía: periodistasanonimos.com

vía: periodistasanonimos.com

Un día leí a Lillo en su metáfora << que había jugadores que eran soles y jugadores que eran estrellas, es decir, jugadores que se alumbraban a sí mismos, los segundos; y jugadores que alumbraban a sus compañeros, los primeros. >> Se me viene a la cabeza Iniesta, la izquierda del fútbol, y Messi, perdiendo su luz en los últimos partidos. Tampoco sienten la compañía del astro cercano, Xavi; de longitudinal flequillo y movimiento. Algo ocurre cuando éstos no pueden aproximarse entre sí y al área, y no hay nada peor para un jugador que olvidarse del rectángulo más importante de su vida tras la cama. Lo haría extensivo para una mayoría futbolera.

Conviene recordar que hablamos de un deporte que su complejidad reside en las consecuencias que tiene el mínimo de los detalles. Me pregunto qué hace que los tres más grandes tengan menos repercusión en el juego, Xavi Hernández; o percutan de manera indolente, en el caso de Iniesta y sobre todo Messi. Cesc fue ese muelle y el jugador, científico, capaz de resolver la fórmula del espacio aunando apoyo y profundidad. Primaveras atrás, y en otros contextos, Alexis Sánchez produjo que centrales rivales redujesen metros; siendo devastador en la posterior salida para ellos. Y entonces, ¿estamos seguros que el modelo es fallido o son “simples” consecuencias como anteriormente predije? El Barcelona produce desde el espacio y la calidad del mismo; si éste se auto reduce tiene un problema realmente profundo. Y en siete días debe resolver como potencia una cuestión, no la única, donde sus estrellas no están individualmente para el “nueve” y la segunda línea, los soles, brillan; pero menos.

De nuevo otro clásico

30 enero, 2013 2 comentarios

Publicado en SPAIN SPORTS NETWORK.

Existe un miedo que se estira por la Castellana hasta llegar a Plaza Castilla -si me permiten el paseo desde Cibeles-, donde lo hecho en una o dos temporadas parece difuminado. Un punto de vista que diverge de lo puramente futbolístico con el pánico de lo que va por fuera: su envoltorio. A eso se enfrenta el Real Madrid en una eliminatoria con mucho significado. Trascendente. Debe hacer valer lo conseguido en un bienio, y que atestiguan los últimos títulos; además del juego. Un ente olvidado, hasta el día de hoy; en clara actualidad con lo ofrecido si pensamos a corto plazo. Un recuerdo postergado, donde no hay mayor insulto para una figura tan relevante como Mourinho dentro del banco.

Si algo ha levantado expectativas en nuestro país ha sido la confluencia Mourinho-Pep en todos los frentes. No se han dejado ninguno. Del éxito, al ir persiguiendo, y una vez atrapado, no poder mostrar las cicatrices. Y en efecto, superado por Tito; robada además la cuestión de fe que en demasiadas ocasiones se facturó junto al equipaje blanco. La verdad es que el portugués tiene mucho que pensar sobre qué pasó y qué pasará. Y a la velocidad que fluye el fútbol es cuestión de reválida el primer gran duelo obviando la Supercopa de España.

El registro anterior se basa en dar por superado el dominio ‘kitsch’ de la época de Pep; si es que Milan Kundera me permite la cita, de origen alemán en el siglo XIX y significado para otra época en términos políticos. Y es que el propio Guardiola se impregnó de un exceso de estética en el sentido más amplio. Interpretó palabras como eternidad, llena de artificios por fuera, y una generalización de << ¡viva el fútbol! >>, cómo si éste fuera monógamo.

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Sentía José Mourinho la necesidad de dar la vuelta al plano mediático, dispuesto siempre en contraposición tal, discordante con lo que podía ofrecer y ofrecía; sin reproches tras el 1-2 que le daba su primera Liga. Hasta un punto merecido en igualdad de poderes. Era el momento que por fin ataba a Messi y a Iniesta, haciendo de Khedira y Arbeloa baluartes en el oficio; sin que sobren Pepe o Sergio Ramos en la opinión. Faltaría más.

La presentación actual, y la que vale para esta noche, es muy diferente. No está ninguno de los dos centrales nombrados; pero sí los dos activos anteriores, y así ir convenciendo a un colectivo falto de autoestima y de juego. Salvo Cristiano Ronaldo y Özil; en la catarsis producida en Liga se tiende a enmendar (un gol en los últimos cinco partidos) con la búsqueda de un equipo, y que mínimamente exprese algo de la temporada pasada. No sabremos hasta última hora si creerá en Modric o Benzema; uno por juridiscción mínima que diría Gistau; y al delantero por su burbuja de ausencia. Ante la falta de Di María para ofrecer nervio casi teológico.

Y si de cuestión de fe hablamos, incluso repetimos, el cleptómano parece Tito.

El Barça de Tito Vilanova llega convencido y convenciendo, que parece lo mismo, pero no lo es. Confieso que tiendo a jerarquizar a Cesc o Iniesta; sin olvidar a Busquets, Pedro o Piqué. Ni por supuesto a Messi. Pero este Barcelona organiza rondos, porque profundiza. Enseñando que muy equivocados estábamos en cuestión de geometría y polígonos respecto a versiones anteriores; hasta alcanzar el valor del área igual –o de mayor valor-. Incluso superando en cuanto a juego a los mejores meses de Pep . Eso es persuadir. << Porque el ‘kitsch’ es una estación de paso entre el ser y el olvido >>, que diría Kundera. Y este Barça no lo ha ignorado. Para beneficios de uno y quebraderos del otro. Pero se viene el clásico y todo se vuelve a igualar.

Crónica Real Madrid (jornada 7) Rival: Barcelona

11 octubre, 2012 1 comentario

Publicado en MASLIGA.

BARCELONA 2-2 REAL MADRID

 

CRÓNICA PUNTO DE VISTA: REAL MADRID

JORNADA 7

FECHA: 07/10/2012

PARTIDO
BARCELONA-REAL MADRID
ALINEACIÓN BARCELONA
Valdés; Alves (Montoya, m.27), Mascherano, Adriano, Alba; Busquets, Xavi, Cesc (Alexis, m.61), Pedro, Messi e Iniesta.
ALINEACIÓN REAL MADRID
Iker Casillas; Arbeloa, Pepe, Ramos, Marcelo; Khedira, Xabi Alonso, Di María (Essien, m.87), Özil (Kaka, m.80), Cristiano Ronaldo y Benzema (Higuaín, m.61).
GOLES
0-1, m.23: Cristiano Ronaldo. 1-1, m.30: Messi. 2-1, m.61: Messi. 2-2, m.66: Cristiano Ronaldo.
ÁRBITRO
Delgado Ferreira (Comité Vasco).
TARJETAS
T.A: Pedro (m.40) y Busquets (m.54). Xabi Alonso (m.43), Özil (m.58), Pepe (m.78) y Arbeloa (m.90).

CRÓNICA:

Habría que preguntarse si el gesto de Mourinho en rueda de prensa era el de alguien que salía con un punto válido y valioso, o el lenguaje corporal dictaminaba cierta desaprobación al lío de juego en el que se convirtió ‘el clásico’; ese tan esperado. Tampoco en los últimos duelos entre estos dos conjuntos nos habían situado en una sensación de enumerar las transiciones de uno y otro lado, tantas, que el resultado parecía estar siempre abierto. Al final fueron cuatro goles, resumen simpático de lo vertiginoso, pero que esconde un argumento tan fuerte como que el Real Madrid jugó más a ser él que el Barça con un mismo propósito, algo nada desdeñable si consultamos una historia reciente algo más profunda con los azulgrana. Y es que marcaron los dos grandes astros, Messi y Cristiano; se hundieron ambos dobles pivotes salvo Khedira, facultativo para obrar en consecuencia en las transiciones; y quienes brillaron de verdad, en una modesta opinión, fueron Iniesta y Özil, cada uno en su contexto y lugar.

Del párrafo anterior no se debe sonsacar una lectura incorrecta: el Barcelona no dominó pero sí tuvo la pelota en campo rival aunque en la primera parte no fuera tan efectiva como posteriormente así ocurriera. Arbeloa venía al centro, a tapar un carril minimizado por el exceso de taco y poca carrera, ese de confluencia entre Cesc e Iniesta; con un Jordi Alba, en el intento, donde Di María se bastaba para que el peligro no fuese real. A partir de ahí, lanzar hacia arriba con Khedira o Xabi Alonso, y su dañino cambio de orientación. Acumular hombres en el perfil derecho del ataque parecía la tabla rasa donde Mourinho explotara el hecho de que jugase ahí Adriano como improvisado central zurdo, para rematar en el lado débil, ese que quedaba más desprotegido. Benzema se acercó al área tras asimilar esa jugada, y aprovechar sus condiciones, la del mediocentro del área, en asistencia del gol de Cristiano Ronaldo. No se trataba de la espalda de Alves, Xavi o Mascherano; todo consistía en acumular en esa zona izquierda del Barcelona a hombres de ataque, Marcelo incluido, para encontrar el momento justo de descargar a un lado más frágil. Pura superioridad numérica… y posicional. Incluso hubo tiempo para que Benzema o Di María pudieran poner el marcador aún más en ventaja aprovechando la misma logística; algo parecida a la sensatez del Barcelona para acabar con recepción de Pedro y sumar jugadas desde ese lado, el de Marcelo o de Xabi Alonso, muy expeditivo. Por demás. El empate se cocía así, con la sorpresa amarga de Pepe; kaiser él -toma tópico- durante los noventa minutos restantes.

Özil justo destacado en la foto y en el conjunto (Foto de Víctor Carretero en REALMADRID.COM)

Muchas portadas, en justicia deportiva y futbolística, se ha llevado Özil. Ya se encargaría Mourinho en posterior rueda de prensa alabar lo completo de un trabajo de desgaste en la pérdida, llegando hasta la altura de Messi en casi sesenta minutos, para posteriormente ofrecer ese mejunje de trazas con el exterior, conducciones con la relativa pausa, y lo más importante, ofrecer líneas de pase para su conjunto y que le valiese para ordenarse aunque fuera para presionar después. El alemán encuentra en ese campo un refugio donde trasladarse a un jugador más efectivo, eficaz y perspicaz. Parece que del césped de Barcelona brote cierta revitalización del jugador, algo a lo que nos estamos acostumbrado, y es que no hay activo mejor para mostrarse frente al equipo azulgrana, ese que te ahoga con Xabi, Busquets, Iniesta o Messi. Ahora solo queda esperar que comience a ser un rendimiento constante; sumó además una asistencia para el empate a dos de Cristiano Ronaldo, otra vez, colándose entre centrales. Anteriormente en una falta, Messi, puso la espina del 2-1.

Hasta su última media hora, y se acepta réplica, el Barcelona no equilibró la balanza de juego. La figura de Iniesta comenzó a destacar sobre todas las demás en maximizar la posesión de su conjunto con espacio, algo previsible, pero que hasta la entrada de Alexis Sánchez no se tradujo por parte de Tito. Acierto para él. Y es que Alexis apartó del circuito a Arbeloa que ya esperaba más abierto, cuán Coentrao en otros partidos, por establecer una comparación; e Iniesta más Messi se encontraron más y mejor en tres cuartos del campo. El argentino ahí luce y ahí es determinante, aunque el cuerpo del equipo lo manejase Iniesta. Un remate al larguero de Montoya puso punto final a un encuentro, valioso para ambos, escueto para espectadores exigentes, y realzando una pieza de coleccionista en la que se han convertido nuestros Real Madrid-Barcelona o viceversa.

VALORACIONES INDIVIDUALES:

JUGADOR
VALORACIÓN
COMENTARIO
Casillas 5 No tuvo paradas que comprometan su nota y recibió dos goles. Tampoco asumo que ambos tuvieran algo que ver con el jugador.
Arbeloa 8 Viniéndose al centro y concretando un gran partido desde esa especifidad. Los cambios de Tito le apartaron de brillar durante todo el encuentro.
Pepe 7 Quizás su rendimiento fuera sobresaliente pero ese error en el primer gol del Barcelona le resta en la nota final. Kaiser.
Ramos 6 Aún no se le ve con esa templanza que le da un superior nivel. Parece en un rendimiento ínfimo respecto a su compañero de viaje.
Marcelo 5 Habría que plantearse si el Camp Nou está hecho para él. Sumó en el primer gol para luego ir sufriendo frente a Pedro; Pedro el de ‘los clásicos’.
Xabi Alonso 5 Realmente superado, seguramente por lo global de Messi. Estuvo demasiado expeditivo, causa de lo anterior. Aunque sumó en fase ofensiva y a la hora de lanzar; quizás sea algo injusto.
Khedira 7 Le gusta y suma en el vértigo. Sale y se va incrustando en la fase ofensiva sin que el balón pierda ritmo. Uno de los jugadores de la temporada.
Di María 5 Pasado de revoluciones.
Özil  9 Manejó tempos desde su exterior más conducción. Incluso sumó para realizar la presión sobre el ataque azulgrana. Magistral en muchas facetas.
Cristiano Ronaldo  7 Dos goles y la visión de quien tiene la pelota y parece que se va a dentrar por el interior de la defensa rival. Aún el Barcelona no le paró en un año hasta ahora. O quizás más.
Benzema 7 Trabajó para recepcionar y dar la convicción a la fase ofensiva del Real Madrid. Aún le falta chispa incluso para rematar, pero poco a poco. Siempre suma en contextos así.
Higuáin  S.C.
Kaka’ S.C.
 Essien S.C.  –

La Supercopa de España en perspectiva fútbol

25 agosto, 2011 1 comentario

Hace una semana que acabó el penúltimo clásico de un año donde hemos llegado a la embriaguez de estos ‘clásicos’ pero con la constatación que en fútbol, y solo fútbol, no hay mayor esplendor actualmente. Dos constelaciones de jugadores y banquillos, entrenadores o formas de llevar a cabo el juego sin comparación en ningún otro país o continente de la que debemos estar satisfechos para no cruzar la frontera de lo ‘absurdo’, un supuesto que solo puede ser dañino.

La Supercopa de España nos expuso fútbol, ‘rara avis’ en verano siempre sabiendo contextualizar las alturas de temporada en que nos encontramos y con el componente ‘tensión’ siempre presente, ingrediente esencial para esta tipología de encuentros e incluso de necesaria presencia dentro del césped y con unos límites. Exposición de esto último como algo a no tratar en este espacio sino desgranar algunos factores futbolísticos y dar un punto de vista puramente analítico, sin ser completo, en 180 minutos de “final”.

1.     Detalles de entrenador: El principio específico del partido en el balón largo sobre la banda y la “trampa” sobre el poseedor rival.

Real Madrid se basa en un juego vertical, de posesión y control sobre las transiciones tras la primera línea de presión. Frente a un Barcelona, tu modelo se ve impedido en lo más “básico” y como consecuencia, tus dinámicas con balón deben variar para encontrar la directriz de tu juego y la línea de mediapuntas como factor principal de aceleración.

Ya trataremos posteriormente el doble partido del Barcelona, colectivamente, pero existe en ambos encuentros por parte de los de Mourinho, sobre todo en la Ida, una constante para salir lo más rápido posible hacia situaciones privilegiadas y de aprovechamiento del ‘uno contra uno’ como principio específico exigido por el rival, conocido plenamente, y para batir líneas de una manera eficaz si el espacio existe por parte de quién desplaza. Pepe o Xabi Alonso, activos técnicos para lanzar hacia los “extremos”.

En esos principios específicos, dándose a conocer en el ‘PlayOff’ de la temporada pasada, Real Madrid expone una línea de flotación hacia objetivos estudiados y comportamientos corporales entrenados en ‘pasillos’ sobre el poseedor rival. En este caso, Abidal es protagonista de una situación táctica que es alcanzable, solo, en la dimensión de fútbol que venimos hablando y eficaz a tenor de lo visto en la siguiente jugada a modo ejemplo.

2. La antítesis en línea de medios del Real Madrid.

La cara y la cruz en esta Supercopa. Khedira y Xabi Alonso como actores de esta antítesis, algo constatable en el rendimiento de uno y otro en ambos partidos en algo que ya es conocido del año pasado en el caso del mediocentro, ‘ex’ del Liverpool. ¿Naturaleza de esta constatación? Una sola ojeada a las estadísticas en faltas cometidas en la Ida de esta Supercopa de España, conjunto a la media acumulada en toda la temporada pasada puede expresar un deficiente control del espacio alejado del carácter del mediocentro y de ÉSTE mediocentro.

Estadísticas Xabi Alonso obtenidas de ESPNdeportes

No solo en el primer encuentro, también en la Vuelta sin encontrarse cuantificada la tesitura discutida. Una ventaja para la zona de aceleración de un Barcelona mermado futbolísicamente en la disputa de la final.

<< ¿Y Khedira ?>> El alemán se muestra como el mejor adecuado a una forma de llevar el juego, a unos principios y a una táctica, dónde dos amarillas en sendos encuentros le privó de una realidad mediática más convincente pero que en la jugada que hemos querido reflejar seguidamente, se puede prever lo mucho que aporta Sami Khedira como se dijo hace un tiempo en este espacio y en concreto, un partido frente al Atlético de Madrid.

3. El rendimiento del Barcelona, a juicio.

No puede sorprender aquello de que el Barcelona de Pep jugó mal en toda la Supercopa y solo vio reflejado su juego “fielmente” durante minutos –escasos- en la Vuelta. En el plano emocional era difícil partir con ventaja pero sin una mínima calidad de la posesión aparente, ni presión ni balón, fueron argumentos sólidos ante un Real Madrid que hizo el ‘campo pequeño’ en denominada presión alta.

Inexistentes fases ofensivas de control del juego sobre campo contrario, desaparecido, por tanto, el robo en ¾ partes del campo y ni Thiago o Xavi, supieron encontrar la senda del juego de este Barcelona. Todo cuantificado para el juicio de valor subjetivo de cada uno y del cuál solo supo escapar el de siempre, Messi.

Datos Ida

Datos Vuelta

Es normal un tipo de preguntas genéricas, siempre teniendo en cuenta el valor del juicio subjetivo que prevalece sobre una cuantificación semejante con sus respectivos errores:

–         ¿No es lo bastante significativo que el valor más alto en pases en condición de fase ofensiva sobre campo contrario sea 5,11?

–         Siendo ese el caso, ¿Mejor Xavi o Thiago en la Ida? ¿Existe diferencia real a tenor de la estadística de recuperación del balón?

–         En un equipo con un modelo tan marcado de posesión y la calidad de la misma, ¿No es de la mayor relevancia la cuantificación del tiempo efectivo con balón en campo del rival?

–         4 robos en el partido de Vuelta se producen tras el tercer gol de Messi, ¿Hasta qué punto influye en términos futbolísticos, lo emocional?

“Y aún así, el fútbol es tan impredecible que solo por eso merece la pena…”

El acierto ‘Pep’

1 diciembre, 2010 3 comentarios

Partiendo desde la base en que yo, personalmente, escojo a Mourinho como principal culpable de la derrota por 5-0 en el Camp Nou ayer, siempre es justo valorar la valía del rival. Son muchos los errores del conjunto ‘blanco’ que se pudieron ver por Barcelona hace ya algo más de 24h, incluso esos errores tienen sello de entrenador –como ya he dicho- y como consecuencia, una muy correcta interpretación de ‘Pep’.

 

 

El Fútbol de Gons no es originario de esta idea, sino que proviene de Ecos de Balón en su última entrada. En ella comenta un gesto de Guardiola hacia Alves en el parón por lesión de Valdés cuando aun el resultado marcaba 0-0. Pocos segundos, que podrían haber derivado en el primer gol de los ‘azul y grana’; y posterior exhibición, pese a que anteriormente los visos de ello se produjesen.

Podemos verlo en el siguiente vídeo:

 

 

El Real Madrid comienza el partido con intenciones claras de llevar el partido a su fase defensiva –craso error- con una leve presión en 2ª línea. La línea de 3 (4 con Özil), debiera ser la encargada de automatizar la transición ofensiva tras corte, seguramente a Cristiano, extrañamente situado en perfil derecho tras salida de Benzema en el once y su posicionamiento como perfil zurdo. En el vídeo se interpreta como Guardiola intenta incrustar a Dani Alves, debido a la facilidad en la salida del balón dada al Barcelona, hacia arriba, posibilitando que Di María fuera un hombre más de la zaga y formasen 5 en ella.

El problema estaba creado en esa limitada transición en ataque del Real Madrid y por tanto, presión por delante “rota”. Iniesta, Xavi –como interiores- y por supuesto, Messi, mostraban el contexto habilitando el pase al hueco entre central y lateral. Medios –interiores- y extremos, moviéndose ahí, mientras que Messi catalizaba el TODO, en su gran partido.

Pero esto solo es un pequeño inciso de los tantos errores del Real Madrid que se cometieron en la noche del 29 de Noviembre, aunque el acierto de ‘Pep’ durante 90 minutos este ahí. Si quieres seguir leyendo la “crónica” en clave Real Madrid… “Faltaron las aptitudes tácticas” en MASLIGA.